El próximo sábado 18 de abril Toledo será escenario de choque entre dos visiones opuestas sobre el aborto. Mientras la Archidiócesis celebra su ya habitual ‘Fiesta por la Mujer y la Vida’ -un acto religioso y festivo destinado a recaudar fondos para el Proyecto Mater de Cáritas-, se ha convocado de forma paralela una concentración bajo el lema ‘Abortar es un derecho fundamental’.
La protesta, impulsada por la Unión de Estudiantes y con punto de partida en Puerta de Bisagra, busca denunciar lo que consideran una "ofensiva" contra el derecho al aborto y criticar el "respaldo" institucional que recibe el evento religioso.
El colectivo asegura que es “injustificable” que desde el Ayuntamiento se apoyen eventos ligados a postulados antiabortistas en una provincia donde, recuerdan, sigue sin garantizarse plenamente el acceso a la interrupción voluntaria del embarazo.
"Mientras se dificulta el acceso efectivo al aborto, se promocionan actos que cuestionan su legitimidad", critican desde la convocatoria, que acusa a Proyecto Mater de formar parte de la red de organizaciones que buscan “presionar y señalar” a mujeres que desean interrumpir su embarazo.
Una "fiesta" con respaldo municipal
La XI 'Fiesta por la Mujer y la Vida', promovido por la Iglesia, se ha presentado este martes con la presencia de la concejala de Cultura y Patrimonio, Ana Pérez, pretende recaudar fondos para Proyecto Mater.
Y no es la primera vez que se ve la presencia del Ayuntamiento en un acto así. El pasado año, el propio Consistorio promocionaba el evento que, califica de "ataque a la vida humana" el derecho al aborto.
Esta es una iniciativa coordinada por Cáritas Diocesana que ofrece "apoyo" a mujeres embarazadas en situación de vulnerabilidad y que se presenta como "alternativa" al aborto.

Aunque sus responsables aseguran que el proyecto “no cuenta con financiación pública” directa y que se sostiene con aportaciones privadas, la convocatoria vuelve a abrir el debate sobre el papel de las instituciones públicas en la promoción de actividades de marcado carácter ideológico y religioso.
Desde la Archidiócesis, sin embargo, defienden la jornada como una celebración “en favor de la dignidad de toda vida humana” y han hecho un llamamiento a participar para “defender la vida” frente a la protesta convocada convocada por la Unión de Estudiantes ese mismo día.
La programación de la denominada "fiesta por la vida" incluye una marcha por el Casco Histórico, misa en la Catedral, bendición a embarazadas, mercadillo solidario y actividades familiares. Todo ello con el objetivo de recaudar fondos para un proyecto que, según sus responsables, ha acompañado a 277 mujeres desde su puesta en marcha en 2015.
Incluir el aborto en la Constitución
Este debate local coincide además con el impulso del Gobierno central a la reforma constitucional para blindar el acceso al aborto en España. El Consejo de Ministros aprobó este martes en segunda vuelta el proyecto de reforma con el que pretende introducir en la Constitución la obligación de los poderes públicos de garantizar el ejercicio de la interrupción voluntaria del embarazo “en condiciones de igualdad real y efectiva”.
La propuesta, defendida por la ministra de Igualdad, Ana Redondo, busca reforzar especialmente la prestación pública de este derecho ante las desigualdades territoriales existentes.
Según recordó el Ejecutivo, en comunidades como Castilla-La Mancha las interrupciones voluntarias del embarazo realizadas en la sanidad pública no alcanzan el 1%. Una situación que el Gobierno considera incompatible con la garantía efectiva de este derecho.
Toledo, sin acceso real al aborto
En Toledo no existe actualmente ningún centro público ni privado donde abortar presencialmente, una situación que obliga a muchas mujeres a desplazarse fuera de la provincia para ejercer este derecho.
El pasado mes de septiembre, Amnistía Internacional, Izquierda Unida y la Plataforma 8M Toledo convocaron una protesta en el centro de la ciudad en la que se reivindicaba el poder abortar en la provincia.
"El 60% de las mujeres que desean interrumpir voluntariamente su embarazo en Castilla-La Mancha deben desplazarse a otras comunidades, siendo Madrid el destino mayoritario para quienes residen en Cuenca, Guadalajara y Toledo", denunciaban hace siete meses.
Dichos colectivos apuntaban que la práctica total de las interrupciones en la región se realizan en tan solo dos clínicas privadas ubicadas en Albacete y Miguelturra (Ciudad Real).
Y a principios del pasado mes de marzo, organizaciones sindicales, feministas y de defensa de los derechos humanos de Castilla-La Mancha dirigían un total de 275 postales firmadas por la ciudadanía de la región al presidente, Emiliano García-Page.
¿La intención? Exigir que todas las administraciones “garanticen el derecho al aborto en la sanidad pública, en las mejores condiciones de proximidad al domicilio, sin intimidación ni acoso”.
La coincidencia de ambas convocatorias convertirá la jornada del sábado en un nuevo pulso público sobre el aborto en Toledo. En un contexto además, donde el acceso a este derecho continúa siendo una asignatura pendiente en la provincia y mientras el debate vuelve a situarse en el centro de la agenda política nacional.













