La Unión General de Trabajadores (UGT) ha denunciado un "grave deterioro" y "precariedad" en el servicio de transporte sanitario de la provincia de Toledo, a la vez que acusa al Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam) de "pasividad" para ofrecer soluciones.
El sindicato afirma que existe "una falta de recursos y un incumplimiento sistemático de las condiciones del contrato", adjudicado a la empresa Ambulancias Finisterre, que están "poniendo en riesgo la seguridad de los pacientes y la salud de los trabajadores y trabajadoras".
Como ya denunciara el pasado mes de octubre, el sindicato lamenta que las condiciones técnicas y de equipamientos por los que son sustituidas las ambulancias de urgencias "no llegan a cumplir los requisitos mínimos de la normativa vigente". Además, asegura que aquellas asistenciales de Urgencias que caducan con más de 10 años no están siendo renovadas.
Por otro lado, traslada que “existe un déficit alarmante de personal de, al menos, 30 profesionales, carencia que obliga a la sobrecarga de la plantilla tanto en el transporte sanitario programado como en el urgente”. Y sostiene que, "cada vez con más frecuencia, ambulancias asistenciales de urgencias acuden a las emergencias con un solo técnico, imposibilitando la atención sanitaria digna y legal".
La falta de planificación -apunta UGT- también está haciendo que el Sescam esté autorizando que las ambulancias de urgencias realicen altas hospitalarias, práctica que "detrae recursos críticos de la red de emergencias y que provoca un aumento inaceptable de los tiempos de respuesta ante situaciones de vida o muerte".
Del mismo modo, denuncia que existe un "colapso" del transporte programado, el cual debe lidiar "no solo con la falta de personal sino también con que los técnicos son movilizados constantemente para cubrir bajas en el servicio urgente".
“Los trabajadores y trabajadoras de este servicio se encuentran al límite de su capacidad física y mental, asumiendo jornadas y responsabilidades que exceden lo razonable debido a la mala gestión de la adjudicataria", asevera el sindicato.
Las propuestas del sindicato
UGT critica que, mientras que el Sescam abona mensualmente una cuantía pública por un servicio que "no se está prestando" según lo acordado, la Junta "no está velando por la calidad de la atención asistencial del transporte sanitario".
Por ello exige al Sescam que realice una inspección exhaustiva y obligue a la empresa adjudicataria a cumplir estrictamente el pliego de condiciones; que se repongan de manera inmediata los vehículos asistenciales y que estos estén debidamente equipados; que se contrate el personal necesario para cubrir vacantes y garantizar la seguridad del servicio; y que cese el uso de ambulancias de urgencias para traslados no urgentes.
“La salud de los ciudadanos de Toledo no puede depender de la rentabilidad económica de una empresa privada ni de la dejadez de la administración pública. Más allá de la certificación de calidad ISO 9001 que ha obtenido recientemente la Gerencia de Urgencias del Sescam en su transporte sanitario no urgente, todos conocemos -y así lo venimos poniendo de manifiesto- el estado real del transporte programado".










