El Ayuntamiento de Toledo ha dado un paso definitivo para que la necesaria reforma de la estación de autobuses pueda comenzar a ser una realidad: la Junta de Gobierno Local ha aprobado el convenio de colaboración que va a sellar con la Consejería de Fomento y la Diputación de Toledo para remodelar las deterioradas infraestructuras de la terminal.
Así lo ha avalado en una sesión extraordinaria celebrada este viernes, en la que da luz verde a este convenio que se formalizará en los próximos días. De esta forma, se van comprometer a llevar a cabo las reparaciones y el mantenimiento necesario en la estación, con una actuación que requiere de una inversión aproximada de un millón de euros.
Cada una de las tres administraciones asumirá una tercera parte del presupuesto que se defina en las obras que llevarán a cabo. Para ello, el Consistorio encargó el pasado 7 de abril la redacción del anteproyecto de acondicionamiento, que va a redactar la empresa Tecnologías y Soluciones Urbanas S.L. por un montante de 17.847,5 euros y un plazo de ejecución de un mes.
Tal y como ya avanzó el consejero de Fomento, Nacho Hernando, el Ayuntamiento, en calidad de concesionaria de la estación de autobuses, asumirá "la reparación de aquello que se ha ido deteriorando y rompiendo, incluidas las escaleras mecánicas". De su lado, el Gobierno regional plantea una inversión en la parte estructural del edificio para mejorar la climatización.
Fue el alcalde, Carlos Velázquez, quien anunció el pasado mes de noviembre, durante el Debate del Estado de la Ciudad, que trabajaban en un convenio a tres bandas con la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y la Diputación de Toledo para arreglar la estación.
Escaleras mecánicas sin funcionar desde hace años y continuas averías del ascensor
Esta infraestructura lleva sin funcionar desde 2018, mientras que el ascensor presenta continuas averías, generando situaciones tan dantescas como la que se vivió hace unos días, cuando "una viajera con discapacidad física tuvo que ser subida a la espalda de otros viajeros que se prestaron a ello", tal y como narró el periodista Carlos Martín-Fuertes.

"Nos planteamos incluso si echar el cerrojazo, por la situación de peligro y de la movilidad que existe. Si no funcionan las escaleras y sobre el ascensor nos dicen que cuando se tenga que hacer la correa ya no va a haber recambios...", reconocía el concejal de Movilidad, Iñaki Jiménez, cuando seguían negociando con la Junta una solución para la terminal que aún no ha llegado.














