El Ayuntamiento de Toledo abrió este lunes, y durante los próximos 15 días naturales, el periodo de consulta pública ciudadana de la nueva Ordenanza de Movilidad Sostenible, un documento que busca actualizar una normativa que data de 2009 para adaptarla a los nuevos medios de transporte, como los patinetes eléctricos (VMP) o a las necesidades específicas del Casco Histórico.
La Junta de Gobierno Local, en sesión ordinaria celebrada el pasado 28 de enero de 2026, acordó el inicio del expediente para dar respuesta a esta nueva regulación que responde, primordialmente, a la obligación de adecuar la normativa municipal a la actual Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial (RDLeg. 6/2015).
Desde la aprobación de la ordenanza anterior, Toledo ha experimentado cambios significativos: la creación de nuevos núcleos urbanos, un incremento notable de vehículos diarios y el auge de nuevos medios de transporte, como los Vehículos de Movilidad Personal (VMP) o patinetes eléctricos.
Además de la evolución del transporte, la ciudad se enfrenta al desafío de gestionar un volumen creciente de visitantes y turistas, lo que exige una regulación más ágil que garantice tanto la fluidez del tráfico como la seguridad del peatón.
Retos específicos y sostenibilidad
La nueva ordenanza pone especial énfasis en la singular configuración urbana de Toledo. El Casco Histórico presenta limitaciones estructurales que requieren una gestión diferenciada de la movilidad.
Entre los problemas que la nueva norma pretende solucionar se encuentra la gestión del transporte discrecional, que incluye la regulación de las paradas y estacionamientos de autobuses, autocaravanas y camiones en zonas sensibles.
Otro de las cuestiones de debate son las operaciones de carga y descarga, en las que se busca la optimización del reparto de mercancías, especialmente en el Casco Histórico, donde a menudo se comparten espacios con viandantes. En este sentido, el concejal de Movilidad, Iñaki Jiménez, avanzó el viernes la propuesta de adelantar una hora el tramo establecido -de 7:00 a 10:00 de la mañana en lugar de 8.00 a 11.00 horas.
También se abordará la movilidad interurbana mediante la regulación del tráfico de vehículos provenientes de otros municipios que acceden a la ciudad por motivos laborales o de servicios.
Otra de las cuestiones que aborda la normativa es la protección ambiental y el establecimiento de posibles restricciones de circulación por motivos medioambientales para mejorar la salud pública, una cuestión relacionada por ejemplo con la Zona de Bajas Emisiones que el PP no consiguió sacar adelante.
El objetivo último del Ayuntamiento, recoge el documento, es "transitar hacia un modelo de movilidad urbana más sostenible, segura y eficiente". "La ordenanza no solo busca regular el tráfico, sino priorizar al peatón, fomentar el uso del transporte público y la bicicleta, y garantizar la accesibilidad universal. Asimismo, se pretende dotar de seguridad jurídica tanto a la ciudadanía como a los servicios municipales para la implementación de medidas de calmado de tráfico y recuperación del espacio público", agrega.
Participación ciudadana: 15 días para aportar sugerencias
Cumpliendo con el principio legal de participación de la sociedad en la toma de decisiones, el Ayuntamiento ha abierto un periodo de consulta pública previa para poder recabar la opinión de ciudadanos, organizaciones y asociaciones antes de la redacción definitiva del texto.
Los interesados disponen de un plazo de 15 días naturales a partir de la publicación oficial en la web municipal para presentar sus sugerencias. Las aportaciones pueden realizarse de dos formas: de forma electrónica a través de la sede electrónica del Ayuntamiento de Toledo, o de forma presencial, mediante escrito dirigido al Registro General del Ayuntamiento.






