El Ayuntamiento de Talavera de la Reina ha puesto en conocimiento de la Fiscalía el caso de la muerte de un gato de colonia felina por un disparo, producido en instalaciones municipales recientemente, según ha trasladado la concejala de Sanidad, Julia González.
En rueda de prensa, ha explicado que según los informes técnicos elaborados por la concejalía de Sanidad y Consumo, el animal fue hallado muerto “con claros signos de violencia” y las pruebas veterinarias practicadas confirman la existencia de un proyectil alojado en la base del cráneo, compatible con munición de plomo, probablemente del calibre 22, “lo que provocó una muerte inmediata, con entrada del proyectil por el lado izquierdo del cuello”.
González ha indicado que el análisis de las cámaras municipales ha revelado la presencia de un vehículo que se detuvo durante varios segundos en el lugar donde se encontraba el animal y abandonó posteriormente la zona. Las grabaciones, junto con los informes técnicos y el resto del material probatorio, “han sido puestos a disposición de las autoridades competentes para su investigación”.
Por eso, la concejala ha recordado que los gatos comunitarios están protegidos por la Ley 7/2023, de protección de los derechos y el bienestar de los animales, que prohíbe expresamente el maltrato y la muerte intencionada de animales, así como el uso de armas fuera de los supuestos legalmente permitidos.
Asimismo, estos hechos podrían ser constitutivos de un delito de maltrato animal con resultado de muerte, “tipificado en el artículo 340 bis del Código Penal, concurriendo la agravante del uso de armas”. Además, el Ayuntamiento aplica un protocolo de gestión ética de las colonias felinas.
El Ayuntamiento mantiene custodiado el cuerpo del animal, preservando la prueba y se han remitido todos los informes técnicos y grabaciones a la autoridad competente.
Julia González ha precisado que la colonia felina a la que pertenecía el animal estaba gestionada conforme a los protocolos municipales de gestión ética de colonias felinas (método CER), por lo que este acto supone no sólo una agresión contra un animal protegido, sino también “un ataque directo a una política pública municipal de bienestar animal y convivencia ciudadana”.
La concejala responsable del área ha sido tajante al señalar que “el Ayuntamiento no va a mirar hacia otro lado”, reiterando el compromiso firme de colaboración con la investigación hasta la identificación del responsable o responsables.
Suelta de galgos y destrozos en colonias felinas
Por otra parte, Julia González, ha explicado que también recientemente se han soltado tres galgos en una colonia felina cercana a las instalaciones municipales donde se produjo la muerte del gato anteriormente citado. "Aunque no se ha identificado a los dueños, pero sí se ha hablado con vecinos, y una trabajadora de un sitio cercano ha afirmado que los dueños de los galgos dijeron que iban a volver a matar a los gatos de la colonia felina que hay allí", ha indicado.
Además, la concejala ha indicado que al final del año 2025 y comienzos de 2026 se han registrado “destrozos intencionados” en puntos de alimentación y elementos de mobiliario urbano autorizados para la gestión de colonias felinas. "No son hechos accidentales", ha recalcado apuntando que se trata de "actos deliberados" mediante "patadas o agresiones".
Estos actos dificultan gravemente la labor de los cuidadores y cuidadoras autorizados, afectan directamente al bienestar de los animales, al interrumpir su alimentación controlada, y generan un coste económico para el Ayuntamiento, ya que se trata de bienes públicos que deben ser repuestos.
González ha reconocido la labor de asociaciones como CER Gatos Talavera y de la red de voluntariado de colonias felinas, que trabajan de forma altruista, coordinada y conforme a la normativa municipal, aplicando el método CER (captura, esterilización y retorno).
“Estas personas no solo cuidan de los animales, sino que contribuyen a la convivencia vecinal, a la salubridad y al control poblacional, evitando problemas mayores a medio y largo plazo”, ha agregado, haciendo un llamamiento al respeto y a la colaboración ciudadana, para que se respeten los puntos de alimentación autorizados, se mantengan las zonas limpias y ordenadas.
En cuanto a las sanciones, los daños al mobiliario de colonias felinas “no son una gamberrada menor, son infracciones sancionables conforme a la normativa municipal y estatal vigente en 2026”. Las infracciones leves acarrean multas entre 150 y 3.000 euros, cuando se produce vandalismo sin lesión directa a los animales, las graves, conllevan sanciones de hasta 60.000 euros, si los daños suponen un perjuicio grave para el bienestar animal o incluyen el uso de sustancias peligrosas.
Si los actos provocan lesiones graves o la muerte de animales, la Ley 7/2023 contempla sanciones que pueden alcanzar los 200.000 euros, además de posibles responsabilidades penales. En Talavera, además existe un Reglamento Municipal de Gestión de Colonias Felinas, aprobado en septiembre de 2025.










