Movimiento Sumar Toledo reprocha al Ayuntamiento la "conversión" de 26 edificios completos del Casco Histórico en apartamentos turísticos en los últimos tres años. "Esto ha supuesto la pérdida de 131 viviendas destinadas al vecindario".
"A esta cifra hay que añadir otros cinco edificios, que ya estaban en tramitación, más otro autorizado recientemente, y que en el último año hasta 20 edificios completos han solicitado el cambio de uso de residencial a turístico".
La agrupación asegura que este incremento se produce tras la modificación de la normativa municipal en marzo de 2025, que "permite" convertir edificios enteros en apartamentos turísticos, "cuando antes esta posibilidad estaba limitada a planta baja y primera".
Desde el partido destacan la aprobación de la conversión de ocho edificios residenciales en el entorno de la calle de la Plata en un macrohotel, sumándose a otras operaciones similares en San Ginés, la Cuesta del Corchete o la Casa del Armiño.
Según datos del INE, en Toledo existen ya 721 viviendas de uso turístico, de las cuales cerca de un 20 % no están inscritas en el registro obligatorio de la Junta, que únicamente contabiliza 587 viviendas turísticas y 39 apartamentos. La mayoría de estas se concentran en el Casco Histórico.
"Esta pérdida de vivienda residencial está reduciendo drásticamente la oferta de alquiler y encareciendo los precios, favoreciendo la despoblación del Casco y un proceso de turistificación que deteriora la calidad de vida de sus residentes".
Aumentan los alquileres de temporada
La formación advierte que en uno de los principales portales inmobiliarios apenas se ofertan 125 viviendas en alquiler en todo el municipio, de las cuales 49 se encuentran en el Casco Histórico. De estas, 22 corresponden a alquileres de temporada (máximo 11 meses), una fórmula que "permite eludir las obligaciones propias del alquiler residencial".
Desde Movimiento Sumar resaltan ejemplos de ciudades como Santiago de Compostela, que han optado por prohibir la conversión de edificios residenciales en turísticos para "proteger" a su población.
"En Toledo, el alcalde Velázquez se posiciona del lado de la especulación, escudándose en la necesidad de rehabilitar edificios, como si esta no pudiera realizarse también para uso residencial mediante regulación e incentivos adecuados".
El Consorcio de Toledo, presidido por el propio alcalde, contabiliza en el Casco Histórico 83 edificios en ruina, 131 vacíos y 23 solares. La organización critica que frente a esta realidad, las medidas anunciadas -como la venta de cuatro viviendas en el Callejón de San Pedro, 18 alojamientos en Alamillos del Tránsito, cuatro viviendas promovidas por órdenes religiosas o cinco viviendas en el Corral de Don Diego a precios de mercado- "resultan claramente insuficientes".
Por ello, la agrupación considera "urgente" paralizar la concesión de nuevas licencias de viviendas turísticas, especialmente la conversión de edificios completos, así como impulsar el uso residencial de las viviendas vacías mediante incentivos a la rehabilitación y penalizaciones fiscales a la vivienda ociosa.
"Asimismo, los edificios públicos sin uso deben destinarse a equipamientos o a alojamientos dotacionales en alquiler asequible, como ya ocurre en otras ciudades. Toledo es ya la ciudad Patrimonio de la Humanidad de España con mayor número de plazas hoteleras en relación con su población residente. Si no se actúa de forma inmediata, el Casco Histórico continuará perdiendo población y, con ello, su identidad".














