Sumar reclama a Velázquez usar la Oficina de la Energía para la rehabilitación de Corea y los colegios de Toledo

La Oficina cuenta con dos trabajadores, uno de ellos a media jornada, y ha supuesto un coste de casi 300.000 euros para las arcas municipales desde marzo de 2024

Movimiento Sumar Toledo considera que el Gobierno municipal de Carlos Velázquez debe ampliar "sustancialmente" el trabajo de la Oficina Municipal de la Energía y poner sus recursos al servicio de "una verdadera estrategia de transición energética para la ciudad".

La formación magenta considera que una estructura municipal dedicada a la energía "no puede limitarse a promover proyectos de generación eléctrica, sino que debe implicarse también en la rehabilitación energética de edificios y barrios, la reducción de la factura energética de las familias, la incorporación de energías renovables a las instalaciones municipales y centros educativos y el impulso de nuevas comunidades energéticas".

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José Luis Resuela, portavoz de Movimiento Sumar Toledo apunta que "una oficina municipal de la energía debería estar ayudando a transformar edificios, barrios y equipamientos públicos. Hay muchísimo trabajo que hacer y recursos municipales que poner a trabajar".

La historia de esta oficina se remonta a marzo de 2024, cuando el Ayuntamiento de Toledo formalizó un encargo de gestión a la Empresa Municipal de Suelo y Vivienda (EMSV) para la puesta en marcha de una denominada Oficina de Transformación Comunitaria (OTC), con un presupuesto de 180.000 euros para dos anualidades y una subvención de 138.600 euros del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) obtenida durante el anterior mandato municipal.

La oficina permitió contratar inicialmente a un ingeniero y a un profesional jurídico y durante este periodo comenzó el proceso de creación de la comunidad energética del Casco Histórico, con la participación e impulso de un grupo de vecinos y la instalación de placas fotovoltaicas en el Salto del Caballo.

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Finalizado el periodo inicial del encargo, el Ayuntamiento lo prorrogó hasta diciembre de 2025 con un nuevo aporte de 22.498,89 euros a la EMSV, manteniendo al ingeniero a jornada completa y reduciendo a media jornada el contrato del profesional jurídico.

En 2026 el Ayuntamiento volvió a formalizar un nuevo encargo para mantener la actual Oficina Municipal de la Energía, con un coste de 89.995,56 euros para las arcas municipales y la misma estructura de personal.

De este modo, según los datos recogidos en los diferentes encargos municipales, el coste acumulado de la oficina alcanza los 292.494,45 euros en menos de tres años. Para Movimiento Sumar, este presupuesto debería traducirse en una cartera mucho más ambiciosa de proyectos concretos.

Eje de la política municipal de vivienda y regeneración urbana

"¿Por qué la Oficina Municipal de la Energía no está trabajando, por ejemplo, en un plan de rehabilitación energética para barrios como Corea? ¿Por qué no está ayudando a reducir el consumo energético de los colegios públicos? ¿Por qué no está impulsando instalaciones de autoconsumo y comunidades energéticas en más barrios de Toledo?", plantea Resuela.

La formación considera que la rehabilitación energética debe convertirse en uno de los ejes de la política municipal de vivienda y regeneración urbana, especialmente en barrios consolidados donde existen edificios con décadas de antigüedad y elevados costes de climatización.

Asimismo, la formación reclama que el Ayuntamiento aproveche sus propios edificios y equipamientos para desarrollar proyectos de autoconsumo, energía solar y climatización renovable, empezando por aquellos que permitan reducir de forma más significativa el gasto energético municipal.

La formación recuerda que el propio Ayuntamiento ha anunciado dos nuevas comunidades energéticas que permitirían alcanzar una potencia instalada conjunta de un megavatio, pero considera que estos proyectos deben formar parte de una estrategia mucho más amplia de transición energética municipal.

"Toledo necesita una política energética que vaya mucho más allá de poner placas solares: necesitamos edificios que consuman menos, barrios que se rehabiliten, colegios mejor climatizados y familias que puedan pagar sus facturas. Si el Ayuntamiento ha creado una oficina especializada y dedica casi 300.000 euros a mantenerla, lo mínimo que podemos exigir son resultados concretos y medibles", concluye Resuela.

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