Las obras del Parque de la Vega están llegando casi a su fin y en esta última fase ya se han abordado la limpieza y la recuperación de seis esculturas, gracias a los trabajos del restaurador Miguel Ángel Bonache, y que hasta ahora permanecían "ocultas por la maleza".
Así, las cinco esculturas del interior del parque y la que se encuentra junto a la puerta de Bisagra, que llegaron a Toledo desde el Palacio Real de Madrid hace más de 200 años, se instalarán de tal forma que se cree una entrada imperial a la ciudad, embelleciendo y consiguiendo un gran bulevar de acceso desde la avenida de Madrid, lo que permitirá mejorar el entorno y la accesibilidad, haciéndolo más amable para los peatones.
Esta actuación permitirá saldar una deuda con las esculturas de Wamba, Sisenando, Sisebuto, Alfonso VI, que se encuentra junto a Bisagra, Alfonso VII y Alfonso VIII, ubicándolas en el bulevar de acceso.
También se está ya ejecutando la colocación del adoquinado del Paseo de Merchán entre ambas rotondas y ha concluido la instalación de los nuevos quioscos en la nueva distribución y reorganización del parque.
Casi un año después de que se iniciaran las obras -en mayo del año pasado-, el alcalde, Carlos Velázquez, ha visitado las últimas actuaciones en la zona. Además, ha confirmado que está avanzando "según los plazos previstos y que persiguen dos objetivos fundamentales; revitalizar este parque tan querido por los toledanos y mejorar todo el entorno para convertirlo en una gran entrada imperial a la ciudad.















