Se adjudica el proyecto del Valle y ARBA pide paralizarlo por "carencias de la documentación ambiental"

Pese a las modificaciones que avanzó el alcalde, el proyecto sigue sin convencer al colectivo medioambiental, que reclama elaborar un inventario de biodiversidad. Movimiento Sumar Toledo ha recogido más de 800 firmas que rechazan su ejecución

La Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Toledo ha adjudicado las obras para la conexión de la movilidad con la otra ribera del río entre el Valle y el parque de Polvorines a la empresa Proimancha Ingeniería y Construcción SL, por un importe de 485.491,93 euros.

La adjudicación del conocido ya como 'proyecto del Valle', que ha generado una amplia polémica en las últimas semanas, ha ido finalmente a parar a la empresa propuesta en la tramitación de este proyecto, que está financiado con fondos europeos Next Generation a través del Plan de Sostenibilidad Turística.

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Tras el rechazo mostrado por la oposición política -PSOE e IU y también Sumar- o colectivos medioambientales, vecinales o académicos al proyecto, el equipo de Gobierno de PP y Vox ha planteado modificar parte del mismo eliminando algunas partes del mismo como la fuente de chorros que contemplaba o las balizas lumínicas nocturnas.

Sin embargo, ARBA Toledo, que impulsó una concentración días después de licitarse el proyecto, cree que los cambios que se van a aplicar -y que no se reflejan en la adjudicación-, no son suficientes ante el impacto que advierten que puede generar en este entorno natural.

En este sentido, ha hecho público un informe técnico que analiza los valores naturales del entorno y alerta de "carencias de la documentación ambiental presentada hasta ahora por parte del Ayuntamiento".

Dicho informe técnico, liderado por un investigador del Instituto de Ciencias Ambientales de Castilla-La Mancha (ICAM), señala que "el Valle constituye un ecosistema mediterráneo en proceso avanzado de regeneración que actúa y funciona como un refugio de vida silvestre a las puertas de nuestra ciudad".

Un entorno sin "apenas intervención humana"

El informe apunta que gracias a que "durante décadas apenas ha habido intervención humana", hoy se dispone del "resultado del trabajo de la naturaleza de forma totalmente gratuita". "Lo que en los años 1960 eran 'cerros pelados' sin apenas vegetación", hoy son encinares jóvenes actúan como "núcleos de expansión del futuro bosque mediterráneo y aportan sombra, materia orgánica al suelo y crean microclimas favorables para el desarrollo de otras especies del sotobosque".

También nos podemos encontrar en este espacio matorrales y retamares mediterráneos, que desempeñan "un papel fundamental en la estabilización de las laderas, la fijación del suelo y la recuperación de terrenos erosionados y que, además, constituyen hábitats esenciales para insectos polinizadores, reptiles y aves".

O espartales y herbazales esteparios que representan relictos de la vegetación tradicional del entorno, así como un sotobosque herbáceo diverso, formado por "una gran variedad de familias que sostienen complejas redes tróficas locales al proporcionar recursos a polinizadores, herbívoros e insectívoros, además de contribuir a la fertilidad y estabilidad del suelo".

"Estas comunidades vegetales funcionan además como reservorios de semillas autóctonas, fundamentales para la recolonización natural del entorno y para la conservación de poblaciones locales adaptadas a las condiciones climáticas y edáficas del área", añade el informe.

Vista panorámica del Casco Histórico de Toledo desde el Valle / Imagen: Toledodiario.es

Patrimonio ecológico y posibles impactos

El informe también subraya "el extraordinario valor geológico del entorno del Torno del Tajo, cuyas formaciones rocosas tienen una antigüedad estimada de entre 300 y 350 millones de años". "Este conjunto constituye uno de los elementos que definen el paisaje histórico de Toledo y está protegido oficialmente como Lugar de Interés Geológico (LIG) por su singularidad científica", añaden.

"A estos valores se suman la presencia de especies vegetales y animales protegidas y especies en el límite de su área de distribución, así como una importante diversidad de fauna asociada a los mosaicos mediterráneos", apunta ARBA.

Según dicho informe, las obras previstas, que conllevan movimientos de tierra, apertura de trazados e instalación de infraestructuras, tendrían afectación al mencionado patrimonio ecológico, a la "compactación del suelo y alteración de su estructura" o al "incremento de la erosión en laderas, donde la cubierta vegetal actúa actualmente como protección frente a la pérdida de suelo".

También advierte el documento de la fragmentación de los parches de vegetación o la facilitación de especies invasoras, así como la alteración de microhábitats que sostienen comunidades de insectos, reptiles y pequeños vertebrados.

El análisis técnico concluye que la documentación ambiental disponible "no incorpora un muestreo botánico, de hecho, no dispone de inventarios naturales de ningún tipo, ni una evaluación adecuada de los procesos ecológicos en curso". "Tampoco se analizan de manera suficiente los servicios ecosistémicos que el paraje proporciona a la ciudad, como la regulación térmica, la protección del suelo o la conservación de la biodiversidad", agregan.

Piden paralizar de manera cautelar el proyecto y elaborar un inventario de biodiversidad

Por todo ello, ARBA Toledo solicita al Ayuntamiento la paralización cautelar de cualquier obra o intervención que implique modificación del terreno, así como la realización de un inventario de biodiversidad y un mapa detallado de hábitats que identifique parches de regeneración, bancos de semillas y zonas de especial interés para la conservación.

De igual manera, reclama una evaluación de alternativas de mínima intervención que eviten la afección a las zonas de mayor valor ecológico, y la protección legal y patrimonial de la zona por su gran valor ecológico como prioridad sobre proyectos de urbanización.

No obstante, ARBA Toledo indica que este espacio debería orientarse hacia la conservación y la educación ambiental. "En lugar de nuevas infraestructuras, el entorno podría consolidarse como una aula de naturaleza al aire libre, un lugar donde ciudadanía y centros educativos puedan conocer la geología, la biodiversidad y los procesos de renaturalización que se están produciendo a escasos metros de la ciudad", señala.

"El Valle es un patrimonio natural en regeneración que pertenece a toda la ciudadanía. Protegerlo no es una cuestión ideológica, sino una responsabilidad científica, ecológica y ética con el futuro de Toledo", concluye la asociación.

Recogida de firmas para paralizar el proyecto

Por otra parte, Movimiento Sumar Toledo ha valorado "muy positivamente" la respuesta ciudadana a la campaña de recogida de firmas en defensa del Valle, que ha reunido 844 apoyos en los tres primeros días, de los cuales casi 500 corresponden a vecinos y vecinas de Toledo, y el resto a vecinos de las localidades próximas.

Desde la organización destacan que estos datos, logrados a través de una campaña exclusivamente digital y basada en el boca a boca, "demuestran que existe una preocupación real en la ciudad por el futuro del Valle y por la protección de nuestro entorno natural y patrimonial".

"Este paso ha sido posible gracias al trabajo y liderazgo de las asociaciones vecinales y ecologistas, que fueron las primeras en dar la voz de alarma. Toledo cuenta con una sociedad civil comprometida que defiende lo común, y ese es un valor que hay que reconocer y fortalecer", afirma Jose Luis Resuela, su portavoz.

"Nuestro compromiso es proteger este entorno natural para lo que es: un espacio de disfrute, de paisaje y de vida, no un terreno donde avanzar hacia modelos de urbanización encubierta o ‘suave’ que acaban degradándolo", agrega.

La formación ha insistido en que esta movilización "no es un hecho aislado, sino parte de un malestar creciente ante el modelo de ciudad impulsado por el actual gobierno municipal". "El modelo del PP y Vox es el del turismo sin límites y el crecimiento desordenado. No les importa que muchos vecinos, especialmente mayores, se vean prácticamente expulsados de sus barrios o secuestrados en sus casas; no les importa que los nuevos desarrollos urbanos carezcan de servicios básicos; y tampoco les importa poner en riesgo el escaso entorno natural que rodea la ciudad", añade.

Frente a ello, Movimiento Sumar Toledo ha defendido "una alternativa clara": "Somos una fuerza política de orden y valiente. Vamos a atrevernos a poner límites al turismo cuando sea necesario, porque una ciudad no puede vivir de espaldas a quienes la habitan. Queremos que Toledo crezca como un lugar para vivir, con servicios públicos, cohesión y calidad de vida".

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