Representantes vecinales del Casco Histórico de Toledo y parte del equipo de Gobierno local, incluido el alcalde, Carlos Velázquez, han mantenido una reunión para abordar la creciente saturación turística y la proliferación de eventos en el barrio, hechos que han motivado varios actos de protesta durante las últimas semanas para reclamar soluciones.
Varios de los vecinos que han protagonizado estas concentraciones -siete en total desde el pasado 21 de noviembre tras el adelanto del encendido de la iluminación navideña- han presentado un documento con 13 medidas concretas al alcalde, así como a los concejales de Turismo y Movilidad, José Manuel Velasco e Iñaki Jiménez -presentes también en la cita-.
La reunión, apuntan ambas partes, gozó de buen clima y fue "positiva". Además los representantes institucionales empatizaron con las demandas vecinales, según traslada a este medio Miguel Villarrubia, uno de los portavoces de los vecinos en esta cita. "Las palabras han estado muy bien, pero tienen que trasladarse a hechos", precisó no obstante.
"Prácticamente, en el 100% de los puntos, nos han dado la razón", agrega Villarrubia, que valora que el equipo de Gobierno reconozca "la masificación" que sufren algunas calles del Casco Histórico, una situación que dificulta la vida diaria a los residentes, y que crean que es necesario implementar más medidas para alcanzar un turismo sostenible real.
De su lado, el concejal de Vivienda, Turismo y Relaciones con la UCLM, José Manuel Velasco, ha destacado también que el "tono ha sido muy positivo por ambas partes" en la reunión. "Entendemos muchas de las medidas y estamos de acuerdo y en otras muchos les hemos explicado el origen y las circunstancias que, de una forma u otra, marcan que se hagan de una determinada manera".
"Para este equipo de Gobierno lo más importante es escuchar, escuchar y escuchar. Así es como estamos trabajando y como ha salido adelante una norma como la ordenanza turística, que estos vecinos nos han reconocido que es algo muy positivo para la ciudad y que provocará efectos positivos en lo que es la convivencia entre el ciudadano y el turismo", ha agregado el edil, que no ha concretado ningún compromiso con algunas de las 13 medidas que les han presentado.
Movilidad y situaciones de emergencia
Una de las principales preocupaciones trasladadas es el derecho fundamental a la movilidad. Los vecinos exigen que se garantice su capacidad de caminar por el barrio y acceder a sus garajes particulares durante las fechas de gran afluencia de visitantes. Para ello, han solicitado un aumento de la plantilla de la Policía Local, señalando que actualmente el servicio se encuentra saturado y no puede atender las necesidades del vecindario en momentos críticos.
Asimismo, se ha puesto sobre la mesa la seguridad en situaciones de emergencia. Los residentes denuncian que el Plan Territorial de Emergencias Municipal de Toledo (PLATEMUN) no garantiza el acceso de ambulancias o bomberos durante los eventos masivos, calificando esta omisión de "irresponsabilidad". En este sentido, proponen que ningún evento sea publicitado ni desarrollado sin un plan de emergencias específico y previo.
Descentralización de eventos, control de ruidos o encendido de la iluminación navideña
El vecindario ha solicitado también que se busquen alternativas a la instalación sistemática de mercadillos en Zocodover y la plaza del Ayuntamiento. Consideran que la saturación del eje cale Comercio-Hombre de Palo es "peligrosa" debido a la estrechez de las vías y la aglomeración de personas. Las propuestas vecinales incluyen el traslado de estas actividades a otras zonas como el parque de las Tres Culturas o Safont, permitiendo así que otros barrios se beneficien de los incentivos económicos de estas festividades.
En cuanto al descanso, los vecinos han sido tajantes: "No es de recibo que el propio Ayuntamiento se salte las ordenanzas de ruido", en referencia al acto del encendido de la iluminación navideña. Por ello, solicitan también la realización y publicación de mediciones acústicas. Además, se pide que este acto recupere su inicio tradicional, en el puente de la Inmaculada, y se extienda hasta el día de Reyes Magos.
Un estudio sobre la capacidad de visitantes en la ciudad
La gestión del espacio público y el tráfico también formó parte central del debate. Así, plantean llevar a a cabo un estudio en colaboración con la Facultad de Turismo de la UCLM para determinar, de forma científica, cuántos visitantes puede admitir la ciudad según sus dimensiones y servicios.
Otras de las medidas que proponen es que la zona verde de la ORA para residentes de establezca durante 24 horas y que recuperen o reemplacen las plazas de aparcamiento perdidas en zonas como San Vicente, San Marcos o Trinidad. También piden sustituir los pivotes físicos de control de tráfico por cámaras de vigilancia.










