La vía ferrata y las tirolinas que estaban instaladas en la Cerrada del río Pusa, en la localidad toledana de Santa Ana de Pusa, han sido retiradas de manera definitiva según informa la asociación Esparvel. Una reversión que ha devuelto este espacio natural a su estado original tras varios meses de controversia por su impacto ambiental, legal y en la seguridad.
La instalación, ejecutada a principios del otoño de 2025, se ubicaba en un entorno de alto valor ecológico incluido en la Red Natura 2000 y afectaba además al dominio público hidráulico del río Pusa, según explican desde Esparvel en un comunicado. A ello se sumaba "una irregularidad administrativa relevante: parte de las infraestructuras ocupaban el término municipal de San Martín de Pusa —concretamente la margen derecha del río— sin contar con la preceptiva autorización de este ayuntamiento".
Esparvel recuerda que, a mediados del pasado mes de febrero, el Gobierno de Castilla-La Mancha requirió al Ayuntamiento de Santa Ana de Pusa la retirada de las instalaciones y la restauración del entorno natural, petición que se produjo tras una inspección técnica realizada por agentes medioambientales de la Delegación Provincial de Desarrollo Sostenible, que evaluaron la incompatibilidad ambiental del proyecto.
Las instalaciones fueron dañadas por una crecida
Paralelamente, las intensas lluvias registradas durante ese mismo mes provocaron una crecida significativa del río Pusa que llegó a arrancar parte de las tirolinas. Una circunstancia que, según Esparvel, "comprometió seriamente" la seguridad de la instalación y "evidenció su vulnerabilidad" ante episodios meteorológicos adversos.
La asociación explica además que el pasado 12 de marzo mantuvo una reunión con el delegado provincial de la Consejería de Desarrollo Sostenible, José Rubén Torres Moratalla, que le trasladó que el desmontaje de la infraestructura sería inminente, un hecho que han podido comprobar este fin de semana sobre el terreno miembros de Esparvel.
Valoramos positivamente la retirada de estas instalaciones, que consideramos necesaria para garantizar la conservación de un enclave de elevado valor ambiental y el cumplimiento de la normativa vigente", afirma la entidad, que concluye que la recuperación de la Cerrada del Pusa "supone un paso relevante en la protección de este entorno y refuerza la necesidad de una gestión responsable del medio natural, compatible con su conservación a largo plazo".














