Los tres incendios forestales registrados en las últimas semanas en los terrenos de la Academia de Infantería de Toledo han llevado a la Delegación del Gobierno en Castilla-La Mancha a plantear una revisión de los protocolos de actuación ante este tipo de emergencias.
El delegado del Gobierno, José Pablo Sabrido, ha explicado este lunes que el objetivo es que el Ministerio de Defensa, titular de las instalaciones, establezca con mayor claridad quién interviene, cuándo y en qué zonas cuando se produce un incendio forestal que afecta al recinto militar.
Según ha señalado, la revisión busca que todos los organismos implicados en las labores de extinción tengan “absolutamente claro” cómo actuar en cada momento.
Una zona a la que no pueden acceder los equipos de extinción
La propuesta llega después de tres incendios originados en la denominada zona de exclusión de la Academia de Infantería, un espacio en el que está prohibido el acceso de personas y vehículos por motivos de seguridad.
Sabrido ha precisado que los fuegos no se produjeron por maniobras militares que se estuvieran desarrollando en ese momento, sino por la presencia de restos explosivos procedentes de ejercicios anteriores.
“Los explosivos de algunas maniobras anteriores pueden haber quedado sin explotar y por el calor, se encienden”, ha afirmado.
La principal singularidad de esta zona es que nadie puede acceder a ella cuando se declara un incendio. Ni los efectivos del Plan Infocam, ni la Unidad Militar de Emergencias (UME), ni los bomberos del Ayuntamiento de Toledo pueden intervenir directamente en ese espacio debido al riesgo que supone la presencia de material explosivo.
Fuentes de la Academia de Infantería ya señalaron a este medio tras el tercer incendio que las llamas se habían reavivado por el estado “incandescente” que mantenía parte del terreno.
Revisar quién actúa en cada momento
Aunque los servicios de emergencia no pueden acceder a la zona de exclusión, sí trabajan en un segundo perímetro que rodea el área restringida para evitar que el fuego se propague al exterior. Es precisamente en esa zona donde la Delegación del Gobierno considera necesario actualizar y clarificar los protocolos existentes.
“Todos debemos estar de acuerdo en cómo actuar en cada momento”, ha señalado Sabrido, que ha insistido en la conveniencia de determinar con precisión qué organismo interviene en cada fase de la emergencia.
Pese a ello, el delegado ha defendido que la coordinación entre las distintas administraciones ha funcionado correctamente durante los incendios registrados hasta ahora.
La Junta pidió explicaciones
El anuncio se produce una semana después de que la consejera de Desarrollo Sostenible de Castilla-La Mancha, Mercedes Gómez, recordara que la normativa autonómica en materia de prevención de incendios afecta “a todo el mundo por igual”, en referencia a la sucesión de fuegos registrados en la Academia de Infantería.
La responsable regional señaló entonces que, una vez conocidas las causas de los incendios, deberían ofrecerse las explicaciones oportunas y corregirse aquellas circunstancias que hubieran podido contribuir a su origen.
Gómez defendió además que la prevención de incendios forestales debe implicar a cualquier actividad susceptible de generar riesgos, incluidas las desarrolladas por instalaciones militares y centros de formación del Ejército.
Sin detalles sobre la retirada de explosivos
Preguntado por las medidas para eliminar o controlar los restos explosivos presentes en la zona de exclusión, Sabrido ha indicado que la Academia de Infantería dispone de un plan de actuación que se revisa de forma permanente. No obstante, ha evitado detallar el contenido de ese plan y ha recordado que “el riesgo cero nunca existe”.
El delegado ha insistido, en cualquier caso, en que la colaboración entre el Plan Infocam, los bomberos de Toledo y la Unidad Militar de Emergencias ha sido “perfecta” y que hasta el momento no se ha producido ninguna incidencia ni retraso atribuible a los protocolos actualmente vigentes.













