El Debate del Estado de la Ciudad de Toledo de 2026 ha culminado con casi una treintena de propuestas aprobadas -de las 40 presentadas por los grupos municipales-, muchas de ellas ya presentadas en plenos municipales o incluso en anteriores debates. Entre las pocas que no ha recabado un acuerdo mayoritario se sitúan dos con las que PSOE e IU querían abordar el principal acceso que tiene la sociedad española en la actualidad: el acceso a la vivienda.
La iniciativa del PSOE reclamaba elaborar un Plan Municipal de Vivienda que contara entre sus objetivos con la declaración de Toledo como zona tensionada, una iniciativa que tiene que solicitar la Comunidad Autónoma y validar el Ministerio de Vivienda. No obstante, los ayuntamientos pueden instar a la Administración regional a su estudio.
Además, la propuesta de resolución -tal y como denominan a las medidas que presentan en este Debate- reclamaba también la construcción de vivienda pública asequible en parcelas de titularidad municipal en Palomarejos, Santa Bárbara y el Polígono, así como facilitar ayudas a la rehabilitación en el Casco Histórico para alquiler asequible.
La propuesta no ha contado con el apoyo de ningún grupo. Como era previsible, Partido Popular y Vox han votado en contra, mientras que Izquierda Unida se ha abstenido en la votación que ha tumbado la propuesta del PSOE.
Para zonas donde el precio medio supera el 30% de los ingresos
Por su parte, la iniciativa de IU -que sí ha apoyado el PSOE pero no ha salido adelante por el voto contrario de PP y Vox-, pedía iniciar el trámite para declarar Toledo zona tensionada en materia de vivienda y la posterior información a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, que "debe ser el primer paso para hacer asequible el acceso a este derecho constitucional".
La formación señala que este problema "acucia más a los jóvenes que no encuentran políticas en el Ayuntamiento de Toledo que permitan paliar su problema de procesos emancipadores". "Pero también sabemos que las soluciones pueden ser útiles a otros sectores de población que no están en los rangos de edad de la juventud", añade.
IU recuerda que la Ley de Vivienda del año 2023 permite declarar zona tensionada a ciudades que, atendiendo al nivel medio salarial y al precio medio del acceso a la vivienda, suponga un gasto superior el 30% de los ingresos de la unidad familiar. "Toledo los supera. El Ayuntamiento puede, sin miedo ni complejo, comunicar a la Junta que nuestra ciudad puede acogerse a la citada Ley", asevera.
En este sentido, señala que si el salario medio de las personas jóvenes está "en el entorno de los 1.200 euros y deben gastar 839 euros solo en alquiler una vivienda en Toledo de media, hay barrios con precios superiores, estamos obligando a invertir más del 70% del salario de esa persona solo en el alquiler de una vivienda, que así deja de ser un derecho para pasar a ser un lastre insalvable".
Entre el público presente que ha acudido este lunes al Pleno había algunos jóvenes representantes de la Unión Popular de Inquilinos, que han trasladado su desazón con el nuevo rechazo a la propuesta. "Es una vergüenza", ha exclamado una de sus integrantes tras la votación frustrada.
Tanto PP como Vox se han mostrado contrarios a aplicar esta ley en las comunidades autónomas en las que gobiernan. Tampoco lo ha hecho el PSOE en Castilla-La Mancha. El alcalde, Carlos Velázquez, considera que esta medida no ha conseguido bajar los precios en las ciudades que se ha aplicado como Barcelona.
Por su parte, otras formaciones como Movimiento Sumar Toledo también han reclamado al Ayuntamiento que busque esta declaración: "Los datos son claros y alarmantes. El precio de la vivienda en Toledo está creciendo muy por encima del coste de la vida", afirma.
El alquiler ha subido más de un 50% en Toledo desde 2021
Los datos que reflejan portales como Idealista no confirman la afirmación que ha realizado en distintas ocasiones el alcalde. Consultando los informes sobre el precio medio del alquiler, la ciudad de Toledo cuenta actualmente con un precio de 11,2 euros por metro cuadrado (según los últimos datos de agosto), un 11,8% más que el año pasado y un 51,35% desde agosto de 2021.
Por su parte, Barcelona, por poner el mismo ejemplo que cita el alcalde, tiene un precio medio de alquiler de 20,2 euros por m2. En comparación con el año anterior, se refleja una subida del 0,7%, muy alejada del incremento de la capital regional -lo que apunta también a una frenada de la subida del precio- aunque sí que supone casi el doble del precio medio. Respecto a 2021, la subida es del 41,25%.













