Piden autorización para buscar wolframio y oro en 13 municipios de la provincia de Toledo

La empresa promotora solicita un permiso de investigación sobre unas 300 cuadrículas mineras y deberá aplicar medidas específicas para proteger especies como el lince ibérico o el águila imperial

El Gobierno de Castilla-La Mancha ha emitido una declaración de impacto ambiental favorable para un proyecto de investigación minera que pretende localizar posibles yacimientos de wolframio, oro y otros minerales en el entorno de trece municipios de la comarca de los Montes de Toledo.

La resolución, publicada en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha (DOCM), considera ambientalmente viable la iniciativa, aunque condicionada al cumplimiento de diversas medidas preventivas y correctoras.

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El proyecto, denominado 'Tres Amigos' y promovido por la mercantil Toletum Metálica S.L., abarca unas 300 cuadrículas mineras repartidas entre los términos municipales de Gálvez, Polán, Totanés, Cuerva, Pulgar, Mazarambroz, Ajofrín, Chueca, Orgaz, Nambroca, Villaminaya, Almonacid de Toledo y Mascaraque.

La actuación se encuentra todavía en fase de investigación y no implica la apertura de una explotación minera. El objetivo es realizar trabajos de prospección y sondeos para determinar la posible existencia y viabilidad de recursos minerales en el subsuelo.

Mapa cartográfico de ubicación del permiso de investigación 'Tres Amigos'

Presencia de especies protegidas

La evaluación ambiental identifica la presencia en la zona de distintas especies protegidas, entre ellas aves esteparias, rapaces y ejemplares de lince ibérico. También se han detectado áreas de nidificación de especies de interés para la conservación.

Pese a ello, la Administración regional concluye que el permiso de investigación puede desarrollarse siempre que se respeten una serie de condiciones orientadas a minimizar los impactos sobre la fauna y los hábitats sensibles. Entre ellas figuran limitaciones temporales en determinadas épocas del año, cambios en la ubicación de algunos trabajos y la realización de seguimientos técnicos especializados.

La resolución también señala que los trabajos previstos no afectan a montes catalogados de utilidad pública, uno de los aspectos valorados durante la tramitación ambiental.

Debate sobre la actividad minera

La autorización se produce en un contexto de creciente interés por la exploración de minerales considerados estratégicos para la industria y la transición energética. En Castilla-La Mancha existen otros proyectos vinculados a la búsqueda de oro o wolframio, algunos de ellos situados en áreas ambientalmente sensibles y sometidos a procesos de evaluación ambiental más exigentes.

La declaración favorable no supone la autorización de una futura explotación minera, que requeriría nuevas evaluaciones y procedimientos administrativos en caso de que las investigaciones confirmasen la existencia de recursos aprovechables.

Posibles restos arqueológicos

La promotora deberá comunicar las coordenadas exactas de los sondeos al Servicio de Cultura antes de empezar. En caso de que se produzca el hallazgo de restos arqueológicos o paleontológicos durante el transcurso de los sondeos u otras obras del proyecto, se debe notificar el hallazgo en un plazo máximo de 48 horas ante la Consejería de Cultura.

Finalmente, en cuanto al agua, todas las instalaciones y sondeos del proyecto se sitúan sobre la masa de agua subterránea denominada 'Sonseca-ES030MSBT030.026'. Explica la resolución que según el Plan Hidrológico del Tajo (PHT), esta masa de agua se encuentra actualmente “en riesgo de no alcanzar el buen estado cuantitativo”. Debido a esta vulnerabilidad, la normativa vigente establece que en esta zona “solo se otorgarán nuevas concesiones de agua para el abastecimiento de la población”.

Masas de agua subterránea en riesgo de no alcanzar el estado cuantitativo

Por ello, durante los sondeos mecánicos (que alcanzarán profundidades de entre 80 y 150 metros), existe el riesgo de interceptar el nivel freático, lo que podría provocar la “contaminación o alteración de la composición” de las aguas subterráneas.

Para minimizar estos impactos, el informe de impacto ambiental impone que en caso de que un sondeo intercepte el nivel freático, este debe sellarse con arena inmediatamente después de extraer el mineral para evitar cualquier comunicación de contaminantes con el acuífero.

Los lodos de perforación deben ser exclusivamente a base de agua y aditivos permitidos. Está prohibido el vertido de lodos directamente al terreno; si se usan balsas, estas deben estar impermeabilizadas con láminas plásticas y ser rellenadas al terminar los trabajos.

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