Pedro Sánchez ha decidido poner fecha a las urnas dando por cerrada esta legislatura. Los españoles volverán a votar el próximo domingo 29 de noviembre, después de que el presidente haya anunciado la disolución de las Cortes y la convocatoria de elecciones generales.
Sánchez ha tomado la decisión tras informar al jefe del Estado y convocar para esta misma mañana un Consejo de Ministros extraordinario. Y lo ha hecho después de un discurso en el que ha querido reivindicar estos tres años de Gobierno, pero también reconocer que quedan asuntos pendientes de calado que abordar, como es el de la vivienda.
Se presenta, a su juicio, una época de "grandes peligros" pero, afirma, "si sabemos aprovecharla, también de grandes oportunidades". "Los españoles y españolas tenéis que decidir qué papel queréis jugar en ella y también qué papel queréis que España juegue en ella". "Si deseáis sumaros a esa ola ultraderechista que involuciona allí donde gobierna o deseáis que España continúe siendo un baluarte de apertura y de justicia social y de responsabilidad medioambiental. Si queréis que nuestro país retroceda o continúe avanzando... Ahora, depende de vosotros y vosotras", ha aseverado.
"Para hacer más, necesitamos renovar y ampliar el apoyo de la gente. Para que la ciudadanía pueda lograr reducir esos niveles de desigualdad debemos movilizarnos y que el parlamento nos dote de una mayoría mucho más amplia", ha agregado Sánchez.
El presidente ha defendido una legislatura que, según ha aseverado, no ha sido sencilla. Ha hablado de guerras, crisis energéticas, tensiones comerciales y de una situación política especialmente complicada en el Congreso. Aun así, sostiene que España ha seguido avanzando.
Pero Sánchez sabe que buena parte de la ciudadanía no está satisfecha. Y lo ha reconocido. Ha admitido errores y ha señalado que todavía quedan problemas importantes por resolver, especialmente el precio y el acceso a la vivienda, la desigualdad y la situación de algunos servicios públicos.
Ha puesto sobre la mesa los datos económicos y de empleo y ha repasado algunas de las medidas aprobadas por su Gobierno: más becas, nuevos permisos, ayudas a la dependencia, inversiones procedentes de los fondos europeos y avances en la transición energética. También ha reivindicado las medidas adoptadas en materia de vivienda.
Mensaje que inicia la campaña electoral
Y ahí es donde empieza, en realidad, la campaña. Porque el presidente ha planteado estas elecciones como una decisión entre dos caminos. Por un lado, continuar con el proyecto que defiende el Gobierno. Por otro, un cambio de rumbo que Sánchez vincula a la llegada de la derecha y la ultraderecha al poder.
El presidente ha vuelto a cargar contra el PP y Vox y ha advertido de que una eventual coalición entre ambos supondría, a su juicio, recortar derechos y libertades conquistados durante los últimos años.
Sánchez ha mirado también más allá de la política española. Ha hablado de un mundo que cambia a gran velocidad, de la inteligencia artificial, de la emergencia climática y de las nuevas tensiones internacionales. Y ha planteado una pregunta a los ciudadanos: qué país quieren y qué papel quieren que España desempeñe en ese nuevo escenario.
Al final, el mensaje ha sido directo. Sánchez ha pedido a los españoles que vuelvan a confiar en su proyecto y ha prometido trabajar para merecer ese respaldo. "Vamos a dejarnos la piel", ha dicho. Y ha cerrado con una frase que resume el objetivo con el que afronta desde hoy esta nueva etapa: "Para volver a ganar".
















