‘Dramont, el drama de Safont’: cuando aparcar en Toledo se volvió ‘cómodo’, pero nos sigue rascando el bolsillo a los trabajadores

"En el mes de noviembre se anunció que los trabajadores y trabajadoras de Toledo -aunque vengamos de la periferia- podríamos tener un descuento del 50%. ¿Cuándo lo tendremos?"

Primero que todo, aclaro que no vivo en Toledo capital. No vivo aquí, pero trabajo aquí desde hace un año. Por lo que, por una parte, una gran parte de horas a la semana mi querido vehículo, un Seat Ibiza de 1999 necesita ser estacionado, esperándome a que vuelva a recogerlo con una media sonrisa en su parachoques caído y deteriorado por el tiempo.

Lo aclaro por si acaso. En marzo de 2025, el Ayuntamiento de Toledo decidía que el parking de Safont, ese lugar céntrico en el que los visitantes, turistas, trabajadores y trabajadoras, y gente que buenamente venía de los alrededores a Toledo a pasar el día, deleitándose con las maravillas de la calle Comercio; o gastándose cantidades ingentes de dinero en tiendas de las que no diré nombres, pero que Paquita Salas en uno de los capítulos de su serie se muestra muy enfadada porque le han cambiado su bar de confianza por un ‘tigre’… pues eso, sin irme por las ramas, el Ayuntamiento toledano dio cerrojazo.

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Se llevó la libertad de aparcamiento, a los gorrillas, puso cámaras, unas barreras y varias líneas de color magenta. Y puso una tarifa: 40 céntimos la hora para los no residentes. ¡Zas! Ahí mi querido Seat Ibiza se puso triste. Desde el anuncio tuvimos unas semanas de manga ancha: Safont, a pesar de contar con todo el equipamiento de infraestructuras como las barreras y los cajeros de pago, permanecía casi vacío durante esos días. La gente tenía miedo, o eso aparentaba. “Que no chico, que no te van a cobrar”, pensaba yo, aparcando alegremente. Disfrutando de esa manga ancha.

Pero el 1 de marzo, ¡pam! “Por favor, espere el cierre de la barrera” —me dijo una voz robótica desde el cajero. A continuación tardó varios minutos en intentar detectar la matrícula —no desgastada, porque aunque el coche sea de 1999, nosotros somos unas personas curiositas y la cambiamos por una nueva, a estreno—, y fue ahí cuando supe que ya nada volvería a ser como antes. Me pidió que extrajese un ticket de papel y me dejó pasar.

Cumplida mi jornada laboral, sabiendo exactamente las horas que llevaba mi Ibiza en el parking de Safont, llegué de nuevo junto a él, no sin antes pasar por el cajero y abonar la cantidad de 2,40 euros.

A lo largo de todo el año 2025, repetí esa operación en innumerables ocasiones, cinco días a la semana. A veces me preguntaba, ¿por qué no buscas sitio en el Casco o en localizaciones aledañas? Bueno, pues porque las cuestas no son para mí. Yo me saqué el carnet de conducir en Cuenca, pero en el llano. No me llevaron a ver las Casas Colgadas.

Repetí la operación de aparcar allí porque el parking gratuito asfaltado (del Azarquiel) y el que hay enfrente pero que es de tierra siempre están llenos. Y seguí aparcando en Safont porque, ante todo, si una cosa buena ha sacado el hecho de que cobren por utilizarlo, es que siempre hay sitio. Aparcar en Safont se ha vuelto cómodo. Existen 610 plazas y normalmente más de la mitad están vacías. La gente lo sigue mirando con recelo, y no los culpo. No es que aparcar un día sea caro, pero a la larga se te hace un agujero en el bolsillo.

Y aquí, después de toda esta verborrea contextual, viene mi queja: en el mes de noviembre se anunció que los trabajadores y trabajadoras de Toledo —aunque vengamos de la periferia— podríamos tener un descuento del 50%. Oye, pues si de 2,40 euros diarios, me toca pagar 1,20 pues ni tan mal, ¿no? Bueno, pues yo fui una de esas 13 solicitudes. Como dijo Noemí Argüelles en Paquita Salas, “no son trece personas a la babalá, son trece corazoncitos”.

Aparcamiento de Safont con la zona magenta / Imagen: Rodrigo Abad

Carlos Velázquez, alcalde de Toledo señalaba que no sabían "si es que no se ha conocido todavía por muchas personas o que quizá ese debate estaba inflado por un interés político electoralista por parte de la oposición". No, corazón, no te quito razón en que 13 son pocas personas, pero oye, si 13 personas se pueden ahorrar unas perrillas porque en su pueblo no hay trabajo, pues… ¿no es suficiente? Hay que trabajar por el pueblo, por las personas, aunque solo sea por mejorar la vida de 13. Que no creo yo que por ser ese número ayudarnos le dé al Ayuntamiento mala suerte. Somos 13 corazoncitos.

Y aquí, seguimos esperando, mi Seat Ibiza y el bolsillito de otras 12 personas, porque desde la desde la concejalía de Movilidad planteaban que el descuento del 50% podría empezar a aplicarse a partir del próximo 1 de diciembre. Pero mira, ya estamos en enero y seguimos sin poder disfrutar de ese descuento.

Nadie nos dice nada. Llamé por teléfono a la ORA y una señora, en un tono no muy simpático me dijo que dejase de llamar, que ellas no podían hacer nada. “Somos unas mandadas, solo estamos recogiendo la documentación” —me espetó a través del teléfono, aunque relajó mucho el tono cuando le dije: “También he trabajado de cara al público, descuida, lo entiendo”.

Y ahora viene otra incógnita. Cuando decidan dar un paso adelante con esta medida, ¿me lo concederán? Me explico. Mi Seat Ibiza, aunque me costó los buenos dineros pagarlo, no figura a mi nombre, sino al de mi padre. Pero lleva acompañándome 8 años, a efectos prácticos tengo su custodia. Soy yo quien le limpia, le cambia las ruedas, el aceite. Vamos, que me ocupo prácticamente de él. ¿Me pondrán algún problema o entenderán que cuando lo compré era una persona joven, inexperta en la conducción y que la vida adulta todavía me perseguía pero corría más rápido que ella?

Así seguimos. Mi Seat Ibiza, cansado de realizar kilómetros y kilómetros, día sí y día también solo quiere un lugar donde reposar mientras le abandono para irme a trabajar. Y ya que no puede ser gratis, por lo menos que la pensión en la que descansa le cueste la mitad.

Para finalizar, vuelvo a citar una frase de Noemí Argüelles: “digo pocas cosas, pero creo que se me entiende”. ¿Cuándo tendremos los trabajadores y trabajadoras que no estamos empadronados y empadronadas en Toledo el 50% de descuento en la zona magenta?

Aparcamiento de Safont / Imagen: Rodrigo Abad

Pd. Si alguna vez vais por Safont, acordaos de un Alfa Romeo que lleva abandonado desde el mes de mayo. Espero que sea de un residente, porque como no lo sea… ya puede preparar la cartera. Aunque pensándolo bien, ese coche sí que merece un monumento: es la resistencia.

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