La inspección técnica preliminar realizada por el arquitecto municipal y los técnicos de Patrimonio de la Junta han determinado que las intensas lluvias durante la sucesión de temporales han sido la causa del derrumbe parcial de la torre albarrana del castillo de Escalona.
Así lo ha comunicado el Ayuntamiento de la localidad toledana tras este suceso ocurrido en la mañana del sábado y que no provocó heridos aunque sí afecto a varios vehículos estacionados bajo esta parte del monumento.
Las filtraciones "tan abundantes" de agua provocaron "un exceso de peso en el interior de la torre" que derivó en el colapso de un añadido medieval del siglo XV, mientras que la torre albarrana original, de origen árabe y datada a principios del siglo XI, permanece en pie.
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El Ayuntamiento ha indicado que los trabajos de desescombro y limpieza de la torre afectada se llevarán a cabo en las próximas semanas, una vez se complete la limpieza de la cubierta para proteger a los operarios y se valide el expediente arquitectónico por parte de las autoridades de Patrimonio.
Mientras dure el parón de visitas que se ha decretado tras el derrumbe, se aprovechará para realizar obras de consolidación en la torre de las Cigüeñas, que sirve de entrada en el recorrido inicial. En este sentido, los técnicos han ratificado que el itinerario de visitas autorizado previamente sigue siendo seguro para el público.
Las obras en este elemento del castillo consistirán en el retacado, relleno y de cosido para evitar grieta y clausurar la oquedad existente con el objetivo de consolidarla y "evitar todo tipo de riesgo futuro", apunta el Consistorio.
Además, el alcalde, Álvaro Gutiérrez, ha anunciado que se ha establecido "un compromiso de colaborar para obtener recursos excepcionales de otras instituciones para soportar los costes elevados de estas actuaciones".
Proyecto hotelero para restaurar el castillo, que el Ayuntamiento compró por 800.000 euros
Por otra parte, el alcalde ha reiterado su intención de dar continuidad al proyecto de restauración del castillo y de establecimiento de un espacio hotelero. "Nos mantenemos en la ilusión y la esperanza de poder sacarlo adelante en el corto plazo. Es la única garantía", apuntaba el Consistorio en un comunicado.
"Nos reafirmamos en que la compra por parte del Ayuntamiento (y las acciones que se han ido acometiendo desde entonces y las que ahora vamos a poder acometer por ser los propietarios) ha sido la única alternativa a su desaparición paulatina como está sucediendo con muchos otros castillos a lo largo del país", señala.
En este sentido, el Ayuntamiento ha recordado que el monumento estuvo en manos privadas durante más de sesenta años, periodo en el que no se realizaron intervenciones de restauración significativas.

Tras años de negociaciones fallidas entre los antiguos propietarios -que solicitaban entre tres y cuatro millones de euros- y diversos inversores, el Consistorio logró adquirir el castillo hace aproximadamente 18 meses por su valor catastral de 800.000 euros, una quinta parte del precio inicial.
Esta adquisición, defiende el Consistorio, fue un paso administrativo crucial, ya que la titularidad pública es un requisito indispensable para acceder a las principales líneas de subvención destinadas a la restauración del patrimonio.















