La nueva ordenanza de Zanja Única de Toledo entra en vigor para "agilizar obras y reducir molestias"

La ciudadanía podrá elegir empresa, que tendrán que tener un volumen anual mínimo de trabajo de 200.000 euros y presentar una garantía iniciar de 20.000 euros

El Ayuntamiento de Toledo ha puesto en marcha la nueva ordenanza de Zanja Única aprobada en el pleno municipal del pasado mes de julio y que nace con el objetivo de "agilizar las obras, reducir molestias y proteger el patrimonio urbano”.

Así lo ha trasladado la concejala de Obras y Servicios, Loreto Molina, que ha indicado que el principio fundamental de esta normativa es la ejecución simultánea de servicios, y de esta forma, “cuando se abra una vía pública, se coordinarán todas las intervenciones en ese punto para evitar aperturas sucesivas, reduciendo así, el impacto sobre el vecino, el tráfico y la actividad comercial”.

PUBLICIDAD

En este sentido, Molina ha explicado que la ordenanza regula intervenciones como la apertura de zanjas, canalizaciones, acometidas de servicios, instalación de fibra o telefonía, creación de rampas de accesibilidad, así como actuaciones municipales urgentes ante averías.

“Aunque estos trabajos se habían realizado hasta ahora mediante un único contrato con una sola empresas, con el nuevo modelo, el procedimiento se abre a varias empresas homologadas y de este modo, los ciudadanos podrán elegir la opción que mejor se adapte a sus necesidades y presupuesto, favoreciendo la competencia y la eficiencia", señala.

De este modo, la concejala de Obras ha indicado que el principio fundamental de esta normativa es la ejecución simultánea de servicios, y así “cuando se abra una vía pública, se coordinarán todas las intervenciones en ese punto para evitar aperturas sucesivas, reduciendo así, el impacto sobre el vecino, el tráfico y la actividad comercial”.

Requisitos

Para poder operar, las empresas deberán cumplir requisitos técnicos y profesionales como contar con personal cualificado, disponer de maquinaria adecuada, acreditar un volumen anual mínimo de trabajo de 200.000 euros y presentar una garantía iniciar de 20.000 euros. La homologación tendrá una vigencia de dos años, renovable si se mantienen las condiciones exigidas y, además, durante las obras deberán garantizar la señalización, vallado y accesos seguros para peatones, bajo supervisión de los técnicos municipales.

La concejala de Obras, Servicios y Parques y Jardines, Loreto Molina / Imagen: Ayuntamiento

Todas las actuaciones, ha continuado Loreto Molina, estarán sujetas al pago de la correspondiente licencia municipal, “que será el único importe que deberán al Ayuntamiento, ya que el coste de la ejecución será pactado directamente entre el solicitante y la empresa elegida”. Eso sí, en caso de incumplimientos, la ordenanza establece un régimen sancionador que contempla multas y, si procede, la ejecución subsidiaria por parte del Ayuntamiento con cargo a la empresa responsable.

Además, la reposición del pavimento deberá realizarse con materiales y características idénticas a las existentes y si la intervención afecta a más del 50 por ciento de una calle, “se exigirá la renovación completa del tramo para garantizar uniformidad y calidad", ha explicado.

PUBLICIDAD

Scroll al inicio