La Casita de Chocolate, la empresa concesionaria durante los últimos 15 años las tres escuelas municipales infantiles de Toledo, no gestionará las mismas a partir del próximo curso escolar. Así lo ha trasladado tras rechazar la propuesta del Ayuntamiento para asumir un contrato temporal hasta que se resuelva la licitación que se publicó el pasado mes de mayo y a la que esta interpuso un recurso que va a alargar el proceso.
De esta manera, el Gobierno local de PP y Vox, que "garantiza la continuidad" de este servicio desde el 1 de septiembre, está impulsando, "con carácter provisional y mientras se resuelve el recurso", un nuevo expediente contractual para encontrar a una empresa que pueda prestar el servicio de manera temporal desde el próximo mes.
Asimismo, el Consistorio lamenta "las incertidumbres ocasionadas a las familias ante distintos comunicados de terceros" y asegura que el profesorado que hasta ahora estaba contratado por La Casita de Chocolate "continuará desempeñando su labor con la futura adjudicataria".
Aunque no precisa de qué manera se seguirá prestando el servicio, el Gobierno local subraya que la adjudicación temporal del mismo se hará "mediante el procedimiento que resulte jurídicamente procedente, incluyendo, en su caso, el procedimiento negociado sin publicidad por razones de imperiosa urgencia, previa emisión de los informes técnicos y jurídicos correspondientes".
"El contrato tendrá carácter estrictamente temporal y quedará limitado al periodo indispensable para asegurar la prestación hasta que el Tribunal resuelva el recurso y pueda continuar la licitación ordinaria", expone el Consistorio, que hace unos días se abría incluso a asumir la gestión directa del servicio y subrogas a las trabajadoras, aunque precisaba que no era su "primera opción".
El origen de la situación se encuentra en el procedimiento de contratación impulsado por el Ayuntamiento para adjudicar la gestión de las escuelas infantiles. Al concurso concurrieron varias empresas, pero La Casita de Chocolate, hasta ahora responsable del servicio, presentó un recurso especial en materia de contratación que implica la suspensión automática del procedimiento hasta que se resuelva el mismo.
Ante la proximidad del inicio del curso, el Ayuntamiento se puso en contacto con La Casita de Chocolate para solicitarle la continuidad provisional del servicio mientras se resuelve y puede retomarse la licitación ordinaria. Su objetivo, apunta el Gobierno local, era evitar que la situación administrativa repercutiera sobre las familias y garantizar la atención de los menores.
Comunicado a las familias: "No nos permitiría garantizar durante todo el curso las condiciones, el proyecto y la calidad de servicio"
La empresa, sin embargo, en un comunicado dirigido a las familias, señala que no puede asumir una gestión que tendría una duración aproximada de seis meses o hasta la resolución del procedimiento. La Casita de Chocolate asegura que sí está dispuesta a continuar al frente de las escuelas durante el curso completo, pero considera que una gestión temporal no ofrece las garantías organizativas necesarias para desarrollar con estabilidad un proyecto educativo para niños de cero a tres años.
"No nos permitiría garantizar durante todo el curso las condiciones, el proyecto y la calidad de servicio", apunta la empresa, que argumenta que el inicio de un curso implica planificar equipos, adaptación de los menores, relaciones con las familias, alimentación, proveedores, materiales y otros servicios durante todo el año, por lo que considera inadecuado iniciar la actividad con una empresa que podría ser sustituida pocos meses después.
Además, La Casita de Chocolate ha expresado su preocupación por una posible sucesión de empresas durante el curso, aunque asegura que colaborará para que la transición que finalmente determine el Ayuntamiento se produzca de la forma más ordenada posible y afecte lo mínimo a menores, familias y trabajadoras.
La empresa señala además que esta situación tiene también "una dimensión especialmente emocional" puesto que coincide cuando cumple 25 años de trayectoria educativa y 15 desde que forman parte de las escuelas infantiles municipales de Toledo. "Fuimos quienes pusimos en marcha estos centros, quienes formamos sus equipos y quienes hemos acompañado desde entonces a miles de niños y familias en una de las etapas más importantes de sus vidas", añaden en la misiva.
El Ayuntamiento sostiene, por su parte, que no puede comprometer una prórroga anual al margen de los límites establecidos por la legislación de contratación pública. Según el Consistorio, la normativa contempla excepcionalmente determinadas prórrogas para garantizar la continuidad del servicio, pero dentro de las condiciones y plazos legalmente establecidos, que indica que serían de "nueve meses".
El PSOE reprocha "la falta de previsión y planificación"
La situación ha provocado asimismo críticas del Grupo Municipal Socialista. Su portavoz, Noelia de la Cruz, ha acusado al alcalde, Carlos Velázquez, de "falta de previsión y planificación" y ha advertido de "la incertidumbre" que viven las familias y las trabajadoras de las tres escuelas a pocas semanas del comienzo del curso.
La portavoz socialista ha insistido en que el Ayuntamiento debe actuar con "la máxima responsabilidad y con todas las garantías para los niños y niñas, sus familias y las profesionales que trabajan en las escuelas infantiles". "Lo que no puede hacer el alcalde es irse de viaje, improvisar y trasladar a las familias y a las trabajadoras las consecuencias de su falta de planificación", ha reprochado.
El PSOE considera "especialmente preocupante" la posibilidad de que una empresa gestione inicialmente las escuelas y otra asuma posteriormente el servicio tras la resolución de la licitación. Según los socialistas, esta eventualidad podría afectar a la continuidad educativa y a la estabilidad de los equipos profesionales.








