La Bitxa, la autocaravana que convierte Villarejo de Montalbán en un gran retrato colectivo

Eli y Carlos, de Retrato Nómada, visitaron hace unos días el municipio toledano dentro de su objetivo de llegar a 100 pueblos y 10.000 retratos. En una entrevista con Toledodiario.es, los fotógrafos cuentan los entresijos de este enriquecedor proyecto

Durante unos días, en Villarejo de Montalbán, lo más interesante no pasaba en la plaza ni en el bar, sino alrededor de una autocaravana del 82. En este pueblo toledano de apenas 83 habitantes, entre fotos, conversaciones y curiosidad compartida, Retrato Nómada ha ido tejiendo algo más que retratos: una pequeña comunidad que se reconoce en sus propias historias.

Eli Garmendia -de Guipúzcoa- y Carlos Pericás -de Mallorca- se encontraron en el camino para dar un giro a sus vidas. Y también a las de miles de personas. Aunque esto aún, no lo sabían.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Juntos recorren con La Bitxa -así es como llaman a su autocaravana- diferentes pueblos, con una población inferior a 500 habitantes, de la Península Ibérica mientras fotografían los rostros de sus habitantes.

Retrato Nómada -proyecto financiado por el Ministerio de Cultura- continúa su viaje con el objetivo de llegar a 100 pueblos y 10.000 retratos. Sus próximos destinos serán Arroyomolinos de la Vera (Cáceres) y Pedrosillo del Ralo (Salamanca).

Estos apasionados fotógrafos hablan con Toledodiario.es sobre cómo surge el proyecto, su experiencia de hace unos días en el municipio toledano de Villarejo y como viven este sueño rural.

Pregunta: ¿Cómo nace Retrato Nómada y qué os empuja a ponerlo en marcha?

Respuesta: Retrato Nómada nace de un cambio de vida. Nos conocimos viviendo en Barcelona y, cansados del ritmo de la ciudad, decidimos dar un giro. Compramos una autocaravana del año 82 y empezamos a construir otra forma de vivir.

Durante los primeros meses la acondicionamos y nos lanzamos a un primer gran viaje. En esa primera ruta llegamos hasta Lituania, moviéndonos por carreteras secundarias. Allí nos hacíamos constantemente una pregunta: "¿quién vive en estos pueblos tan pequeños?"

Aunque nos sentíamos en lugares remotos, entendimos que para quienes viven allí ese es el centro de su mundo. Esa idea nos removió mucho. Al volver a España tuvimos un momento clave y decidimos responder a esa pregunta a través de nuestra herramienta: la fotografía.

En 2019 hicimos una primera campaña con el apoyo de la Diputación de Guipúzcoa, recorriendo ocho pueblos de la provincia. Ahí vimos que el proyecto tenía mucho sentido. Desde la primavera de 2021 lo desarrollamos de forma continuada y ya llevamos más de 30 pueblos.

La Bitxa, la autocaravana que convierte Villarejo de Montalbán en un gran retrato colectivo/ Imagen: Retrato Nómada

¿Qué buscáis cuando retratáis a alguien en un contexto como Villarejo de Montalbán?

Nuestro objetivo es poner rostro a las personas que viven en pueblos de menos de 500 habitantes. No hablamos de despoblación ni de España vaciada, sino de las personas que hacen que esos lugares sigan vivos. Nos interesa mostrar la diversidad real que existe en los pueblos, romper con los estereotipos.

Por ejemplo, aquí hemos conocido a Fortu, de 93 años, que se fue a Francia con 16 y regresó hace 12 años con su mujer. Su historia es muy rica y no encaja en la imagen típica que se tiene del mundo rural.

También está Arturo, nacido en 1990, que ha decidido ser joven agricultor. Nos ha contado cómo construye su vida entre el pueblo, Madrid y Lituania, de donde es su pareja.

Queremos contar precisamente eso: que hay muchas formas de vivir en un pueblo.

En pueblos pequeños, donde todo el mundo se conoce, ¿cómo es la respuesta de los vecinos?

Al principio siempre hay cierta curiosidad: “¿qué hacen estos aquí?”. Por eso hacemos un trabajo previo con el ayuntamiento, compartiendo información para que llegue a los vecinos y genere confianza.

Cuando llegamos, empezamos poco a poco. No hacemos muchas fotos al principio, dejamos que la gente se acerque, que nos conozca. La autocaravana permanece en el mismo sitio y se convierte en un punto de encuentro.

En Villarejo, por ejemplo, ha sido muy especial. Por las tardes venían vecinas después de pasear, se quedaban charlando con nosotros… y para algunas personas que están más solas, ese rato compartido tiene mucho valor.

Además del retrato, habláis de generar comunidad. ¿Cómo se materializa eso?

Es algo que surge de forma bastante natural. Normalmente hay una primera persona que se anima a hacerse la foto, y a partir de ahí empieza a generarse un “runrún” en el pueblo del que nosotros ni siquiera somos del todo conscientes.

El momento clave llega el domingo al anochecer, cuando hacemos una proyección con todos los retratos. Es un encuentro colectivo en el que el pueblo se ve a sí mismo.

Además, entregamos todas las fotografías al ayuntamiento para que formen parte de su archivo y puedan utilizarlas como quieran. Es una forma de devolver lo que el pueblo nos ha dado.

La Bitxa, la autocaravana que convierte Villarejo de Montalbán en un gran retrato colectivo/ Imagen: Retrato Nómada

¿Qué os habéis encontrado en vuestro paso por distintos territorios de España?

Se notan los distintos caracteres según la zona, pero hay algo común: la acogida suele ser muy generosa. Y esto es lo que nos motiva a seguir.

Es muy habitual que nos regalen productos de la huerta, bizcochos, huevos de  sus gallinas… incluso que nos ofrezcan su casa. Se genera una relación muy bonita de dar y recibir.

Para quien aún no conoce el proyecto, ¿por qué debería acercarse a participar?

Es una oportunidad para quienes sienten interés por el mundo rural y quieren contribuir a mostrar cómo son realmente los pueblos.

Además, aporta una mirada de futuro y generar memoria visual también es importante para las nuevas generaciones.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Scroll al inicio