Del informe realizado se ha deducido que “no todos los represaliados físicos, fusilados y reclusos fallecidos en prisión, fueron enterrados en la fosa común del cementerio de Talavera, conocida en el mapa de fosas oficial del Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática como: FOSA 441/2009 TOLE”.
Espacios de enterramiento
La Asociación ha diferenciado tres espacios de enterramiento: el cementerio civil, donde fueron enterradas al menos 15 víctimas o sus restos, la Fosa Común o Fosa Católica, en la que hay 80 víctimas registradas, anotadas e identificadas en los libros de inhumaciones del cementerio y, por último, las unidades de enterramiento o sepulturas comerciales que configuran los cuarenta cuadros en los que se subdividía el cementerio original de Talavera durante el período represivo estudiado.
Además, al menos 335 víctimas identificadas forman parte de la foto fija que ha realizado la asociación a través de cotejar los resultados de los libros de defunciones del Registro Civil talaverano, con las anotaciones de los libros de Adultos del cementerio, que se encuentran en el Archivo Municipal de la ciudad.
Esto ha dado como resultado el mapa de fosas con 430 víctimas identificadas y ubicadas en el cementerio, en estos tres espacios diferenciados ya descritos.
El contexto bélico y las "purgas" franquistas camino de Madrid
La asociación ha recordado que Talavera del Tajo fue una de las plazas intermedias esenciales para ejército sublevado camino de Madrid.
El modus operandi del ejército africanista durante la toma y posterior control de la ciudad es similar al practicado en Badajoz, y semejante al que aplicarán posteriormente en Toledo, a partir del 27 y 28 de septiembre: “A la masacre inicial durante la conquista de la ciudad, le seguirán, durante unos meses, las purgas ideológicas sistemáticas de la población, hasta consolidar el control total de la plaza”.
Una vez tomada y consolidada militarmente esta posición, Talavera será la ciudad donde la “jurisdicción de guerra franquista” ensayará e implantará el modelo de Juicio Sumarísimo Urgente Militar durante 1937, llegando “a fusilar a 138 afectos a la II República durante ese año mediante este procedimiento”.
“Una experiencia que la jurisdicción de guerra del Nuevo Estado aplicará posteriormente en toda España. Talavera fue uno de los laboratorios donde se ensayó la represión institucionalizada franquista”, ha expresado esta asociación.