La Asociación de Vecinos La Verdad, en riesgo de disolverse si no hay relevo en la junta directiva

Su actual presidente, Tomás Ruiz, lleva ostentando dicho cargo desde 1998. En dos meses celebrarán una asamblea general en la que esperan renovar liderazgos

La Asociación de Vecinos La Verdad se encuentra en "una situación crítica". Si dentro de un par de meses, en una asamblea general a celebrar, no se presentan candidatos a dar el relevo a los principales dirigentes actuales de la asociación, es posible que la misma tenga que disolverse.

Tomás Ruiz Portales, presidente actual desde 1998, junto con dos mujeres históricas en el mundo asociativo vecinal, Esther Arroyo y Sagrario Alonso, miembros de la junta directiva, han dicho “hasta aquí hemos llegado” y están dispuestos a abandonar el barco si no surge un relevo en el espacio de dos meses.

PUBLICIDAD

Tomás, en una situación precaria de salud, está tirando del carro desde hace bastante tiempo. Además de la salud, está la edad que van teniendo. Por ello, días pasados han celebrado una asamblea extraordinaria para dar a conocer a sus casi 300 socios la situación y las intenciones de los principales bastiones de La Verdad, que aglutina a vecinos del barrio y zona de San Antón.

Un pequeño grupo de personas no se quisieron comprometer del todo y quedaron en volver a celebrar una nueva asamblea para ver si realmente hay intención de relevar a estas personas. Si es así, se celebrarían elecciones y surgiría una nueva junta directiva en esta asociación, una de las tres pioneras de la ciudad en el mundo asociativo vecinal.

Tomás Ruiz, presidente de la Asociación de Vecinos La Verdad

La Verdad se fundó en 1979, por lo que va camino del medio siglo. Tomás Ruiz lleva trabajando en ella desde 1982 y, como queda dicho, desde el 98 como presidente. Es decir, acumula prácticamente 30 años en el cargo. Está dispuesto a seguir en la asociación echando una mano, apoyando iniciativas o aportando su experiencia, pero no quiere ya cargos ni un trabajo específico. Cree que se merece un descanso, al igual que Esther y Sagrario, incombustibles compañeras de Junta Directiva.

PUBLICIDAD

Scroll al inicio