El Grupo Municipal de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Toledo ha cerrado el calendario de encuentros públicos vecinales para presentar a la ciudadanía el avance del Plan de Ordenación Municipal (POM).
Un plan que ha elaborado el Gobierno local y "que, pese a los embustes del alcalde, aún está pendiente de remitirse a la Consejería de Desarrollo Sostenible para iniciar el proceso de tramitación ambiental", ha señalado IU en nota de prensa.
El portavoz municipal de Izquierda Unida, Txema Fernández, ha cerrado un programa de actos que se desarrollará a lo largo del mes de febrero con el que intentará alcanzar a la mayor parte de la población toledana.
Para Fernández, el objetivo de estas jornadas públicas es "compartir con los vecinos y vecinas nuestra posición política ante un documento que tiene que ser clave para el futuro desarrollo de la ciudad y que debería ser elaborado esencialmente desde una perspectiva de participación social".
Estas jornadas de información y debate se celebrarán en los centros cívicos y arrancarán el jueves, 5 de febrero, en el Centro Cívico de Santa Bárbara; continuarán el lunes 9, en el Casco; el miércoles 11, en el Polígono y el lunes 16, en Buenavista.
No obstante, y aunque estos encuentros son abiertos a los vecinos de toda la ciudad, independientemente de su lugar de residencia, están pendientes de cerrar citas en los barrios de Azucaica y La Legua-Vistahermosa-Valparaíso porque el objetivo es acercar a cada barrio la postura de Izquierda Unida respecto a este documento de planificación urbanística futura de la ciudad.
En estas reuniones se pretende exponer "los acuerdos y desacuerdos con respecto a un proyecto presentado que, desde nuestro punto de vista, sigue consolidando un modelo que descohesiona la ciudad y desconecta muchas zonas, incluso de los propios barrios" y recoger las propuestas y preocupaciones de la ciudadanía, ha indicado el edil.
De hecho, la propuesta de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Toledo está centrada en coser la ciudad desde el interior de los barrios ya configurados, puesto que existen parcelas para poder construir viviendas en estos barrios ya consolidados, a lo que se debería sumar el refuerzo de un modelo de transporte público e infraestructuras sostenibles que permitan la comunicación interna, alejando la idea de nuevos barrios periféricos que generarían mayor coste en servicios públicos, entre otros problemas.









