El concejal de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Toledo, Txema Fernández, ha manifestado de que el pliego para la adjudicación de ocho carpas en la Peraleda durante las fiestas del Corpus presenta "evidentes indefiniciones y carencias en materia de ruidos", hasta el extremo de que "en ningún momento" se hace referencia a la ordenanza de Contaminación Ambiental (ORCA).
"Es una irresponsabilidad olvidar el derecho al descanso de los vecinos y vecinas y permitir, en algunos momentos, que haya ruidos desde las 12 de la mañana hasta las 5.30 de la madrugada sin que haya control, ni sanciones que disuadan de no invadir este derecho", reprocha Fernández.
El portavoz de IU apunta que el pliego para estas carpas "omite" cualquier referencia a la ordenanza municipal vigente para regular los ruidos en estos espacios públicos y "lo deja en manos de, según recoge el documento, la normativa dictada por la Concejalía".
"Esto nos hace pensar que están proponiendo la posibilidad de medidas diferentes a la ordenanza que no quieren que se cumpla, porque de ser así la citarían y no esperarían a elaborar otra norma con un nivel de decibelios distinto que, mucho nos tememos, será mayor", deduce Txema Fernández.
Además de "ignorar" la ordenanza, IU señala que "el Gobierno local no garantiza el control municipal de los ruidos porque en el epígrafe cuarto del pliego técnico se dice que 'El nivel de ruido podrá ser controlado por personal del Ayuntamiento', es decir, abre la posibilidad a que el nivel de ruido esté controlado directamente por quien lo emite, lo que considera "un error de bulto y una importante dejación de funciones".
Además, subraya Fernández, el pliego establece "penalizaciones ambiguas y cobardes, puesto que aunque determina que es falta muy grave la reiteración del incumplimiento en materia de ruido, no especifica cuántas veces se considera 'reiteración' para que las personas afectadas por el ruido puedan ejercer algún tipo de derecho". Por su parte, la sanción por esta indefinida reiteración es, a su juicio, "muy laxa" puesto que solo contempla una sanción económica de entre el 5% y el 10% del importe de licitación que es de 7.950 euros.
"Es decir, molestar cuanto se quiera a los vecinos de la zona o al Hospital de Parapléjicos al margen de una ordenanza no citada y que no forma parte de las obligaciones de las empresas adjudicatarias se saldará pagando entre 397 euros y 795 euros", alerta Txema Fernández.
Pide que las sanciones contemplen el cierre del local por incumplimiento
El portavoz municipal de IU entiende que mientras en las sanciones no se posibilite cerrar el local por incumplimiento y en los pliegos no se imponga un límite máximo de ruido, "el mensaje que se manda a vecinos y vecinas es que en esos momentos mandan los adjudicatarios de las carpas".
Unas carpas que se adjudican este año con posibilidad de prórroga y en las mismas condiciones para el próximo 2027, en unas fechas que van a coincidir con los días de campaña electoral y votaciones para cambiar la Corporación municipal.
Recuerda por último el concejal que el informe de la Policía Local de 2025 revela "un desmesurado incremento" en el número de quejas por ruidos, principalmente, derivadas del ocio nocturno, lo que demuestra que "existe un problema real en esta materia".







