El Pleno del Ayuntamiento de Toledo ha rechazado, con los votos en contra del equipo de gobierno (PP y Vox), una moción de IU-Podemos que buscaba establecer un control informativo permanente y detallado sobre el avance de las viviendas de uso turístico (VUT) tanto en el casco histórico como en el resto de los barrios de la ciudad.
La moción propuesta, que sí ha recibido el apoyo del PSOE, solicitaba incluir un punto permanente en el orden del día de las comisiones de urbanismo para informar sobre el número de VUT en cada distrito censal y el porcentaje que representan frente a la vivienda residencial.
El portavoz de IU-Podemos, Txema Fernández, ha denunciado que solo en el mes de abril de 2025 se aprobaron cambios de uso para más de 50 viviendas que pasaron de ser familiares a estacionales, sin que estos expedientes pasaran por la comisión de urbanismo.
En este sentido, lamenta que la normativa aprobada en marzo del pasado año estime que el límite del 12% de pisos turísticos sobre el total de viviendas establecido para la ciudad pueda cambiarse en la Junta de Gobierno Local, previo informe de una comisión competente en la que tiene mayoría el Gobierno municipal.
Asimismo, critica que no se tenga en cuenta la presión de hoteles, hostales y conventos al calcular los límites de saturación, lo que a su juicio desvirtúa la fotografía real de la situación habitacional.
Fernández advierte también de la transformación de numerosos locales comerciales en viviendas turísticas en barrios como Santa Teresa, Palomarejos o el Polígono, donde la información disponible para los vecinos es casi inexistente.
"Si bien es cierto que esta problemática es más profunda en el Casco Histórico y que en la web municipal se van actualizando datos a este respecto, el resto de la ciudad empieza a ver cómo se transforman locales comerciales en otras actividades y para eso tiene que haber información, y no la hay", reprocha.
Alquiler residencial frente a alquiler turístico
Por parte del PSOE, el concejal Francisco Rueda ha reprochado que Toledo se haya convertido en la "ciudad campeona" en la proliferación de VUT, con un crecimiento "del 33% bajo el actual mandato", superando el ritmo de ciudades como Madrid o Barcelona.
Además, ha recalcado que mientras hay 65 pisos de alquiler disponibles en el Casco Histórico en una búsqueda en un portal como Idealista, se contabilizan 166 apartamentos para dos personas en Airbnb en el mismo barrio para un fin de semana.
"No resulta procedente"
Ante estas críticas, PP y Vox han defendido su gestión. El concejal 'popular' José Manuel Velasco -edil de Vivienda y Turismo- ha incidido en que el Ayuntamiento no concede licencias de uso turístico -lo hace la Junta- y que su competencia se limita a autorizar el cambio de uso de un inmueble de residencial a terciario, verificando el cumplimiento de las normas urbanísticas municipales.
"El dato que usted nos está pidiendo de viviendas de uso turístico en la ciudad de Toledo es un dato que tiene la Junta, que es la que tiene el registro autonómico de viviendas de uso turístico", ha trasladado Velasco a Fernández sobre los datos de registro de este tipo de alojamientos.
Por su parte, el concejal de Vox Florentino Delgado -edil de Urbanismo- ha argumentado argumentó que la petición de incluir un punto fijo en el orden del día de las comisiones para informar de esta cuestión "no resulta procedente". Sostuvo que cualquier concejal puede solicitar esta información a través del mecanismo de "ruegos y preguntas" y que se le facilitaría, sin necesidad de alterar la estructura formal de las comisiones.
Además, ha rechazado la acusación de "descontrol", calificándola de "afirmación absolutamente gratuita y frívola". En este sentido, recalca que el Ayuntamiento tiene un control mensual de las licencias que otorga y ha precisado que un distrito del Casco alcance el 11,79% de saturación, mientras que la zona de la Cava, que es "un barrio ya que tiene una amenaza de turistificación encima" según el edil del PSOE, está al 1,19%,










