Comisiones Obreras ha convocado una huelga este viernes día 13 de febrero en los autobuses urbanos de Talavera de la Reina, con paros de dos horas, ante la situación "límite e insostenible" que afirma que sufre el personal de Mombus y que afecta también a los usuarios del servicio.
El sindicato reprocha "inacción" para solucionar el conflicto tanto a la concesionaria como al Ayuntamiento talaverano, según han trasladado en rueda de prensa Enrique Clavero, secretario general de la Federación de Servicios a la Ciudadanía (FSC) de CCOO Toledo, junto a Carmen Trujillo, responsable de Transporte y Logística de la FSC CCOO Castilla-La Mancha, y Alberto Dorado y José María Blanco, conductores y delegados sindicales de CCOO en Urbanos de Talavera.
Los paros, precisa CCOO, se realizarán al inicio de cada turno, de 7.00 a 9.00 horas en el turno de mañana y de 14.00 a 16.00 horas en el de tarde. La decisión para llegar a este huelga, explican, se produce tras tres reuniones en mediación con la empresa sin que haya encontrado una solución.
Los responsables de CCOO afirman que se está dando "un permiso pésimo y de mala calidad, con constantes retrasos de hasta diez o quince minutos, con autobuses averiados, sin calefacción o aire acondicionado, que tienen que funcionar porque no se puede parar por la falta de vehículos de reserva".

Toda esta situación, añaden, hace que los conductores y conductoras estén "estresados para llegar a tiempo a las paradas, sin tiempo para parar ni siquiera para estirar las piernas o poder ir al baño".
"El Ayuntamiento quiere dar más servicio pero con pocos medios, pero esto no es viable. No se puede dar más servicio con los medios existentes", apunta Clavero, que ve necesario aumentar la plantilla y que haya más autobuses, el problema es que el Consistorio no quiere”.
Reclaman cambio de horarios: "Estamos al límite"
Por su parte, Trujillo ha explicado que en las reuniones mantenidas no se ha podido solucionar "el conflicto más grave, el de los horarios". "Cada vez hay más personas usuarias del transporte público, cada vez más tráfico, los autobuses no llegan a tiempo y aumentan las quejas de los usuarios. CCOO ha hablado con el Ayuntamiento, que es quien junto con la empresa tiene que cambiar los horarios, y no hemos sido capaces de sacar un compromiso de que se vayan a modificar", apunta.
Por su parte, Dorado ha denunciado que las y los conductores sufren estrés al llevar "varios años trabajando con horarios insufribles". Actualmente, apunta que hay 35 conductores y una flota de 13 de vehículos, "de los cuales funcionan once al día y hay dos de reserva, que están averiados, por lo que si se avería un tercero se tiene que circular con el autobús averiado”.
"No tenemos tiempo para nada, los autobuses están destrozados, la situación es insostenible, el problema es gordo, estamos al límite, con muchas bajas laborales por la carga de trabajo, sufriendo agresiones verbales principalmente por parte de las personas usuarias por los retrasos. La oficina de información al usuario muchas veces no coge el teléfono, no están y al final el conductor es el que tiene que dar la cara y las explicaciones", señala el delegado sindical.
El Ayuntamiento defiende que aportará casi 2 millones al transporte urbano en 2026
Por su parte, el portavoz del equipo de Gobierno, Jesús García-Barroso, ha respondido a las preguntas de la prensa sobre el servicio de transporte urbano, subrayando "el esfuerzo" del Ayuntamiento por mantener las tarifas actuales sin repercutir los incrementos de costes.
García-Barroso ha recordado que, desde el inicio del contrato, el Ayuntamiento ha destinado recursos de manera sostenida para subvencionar y mejorar el transporte urbano. Además, ha señalado que “con la aportación prevista de 50.000 euros en los presupuestos de 2026, alcanzaremos la cifra de 1.950.000 euros, casi dos millones destinados a mantener un transporte urbano asequible y de calidad”.
En cuanto a la relación con la empresa concesionaria y los trabajadores, García-Barroso ha aclarado que el Ayuntamiento ha mantenido reuniones periódicas con la parte social para escuchar sus reclamaciones y prestar su apoyo “para que sean escuchadas por la empresa”.
“Somos parte afectada, porque la concesión es nuestra, pero corresponde a la empresa garantizar el cumplimiento del contrato y atender a sus trabajadores. El Ayuntamiento seguirá trabajando para facilitar la continuidad de un servicio público en condiciones”, ha agregado.
El portavoz ha subrayado que la responsabilidad última del servicio recae en la empresa concesionaria, que asume el riesgo y ventura conforme al contrato firmado, y que el Ayuntamiento continuará su labor para garantizar que las condiciones del transporte urbano se mantengan en estándares adecuados.
“Estamos haciendo todo lo posible para que el transporte urbano siga siendo asequible y de calidad. Nuestra capacidad de aportación está limitada, pero creemos que es suficiente y generosa para mantener el servicio sin necesidad de aumentar el precio a los usuarios”, ha concluido.







