La ordenanza aprobada el pasado mes de marzo para regular la proliferación de pisos turísticos en Toledo, que establecía un límite del 12% del total de viviendas, no ha evitado que sigan aumentado en los últimos meses decenas de este tipo de alojamientos en el Casco Histórico.
En concreto, un total de 24 edificios completos del Casco Histórico -con 119 viviendas- se han convertido exclusivamente en apartamentos turísticos (AT), en la mayoría de los casos tras solicitarse un cambio de uso residencial a turístico, según los datos que extrae Movimiento Sumar Toledo de actas de la Junta de Gobierno Local.
Por su parte, los datos que recopila el grupo municipal Izquierda Unida-Podemos indican que desde abril de 2025 y hasta finales de ese año, se han convertido más de medio centenar de viviendas que eran en principio de uso residencial familiar a viviendas de uso turístico.
La última autorización publicada el pasado mes de diciembre corresponde a un edificio de tres viviendas y un local en la calle Nuncio Viejo, en el que, tras llevar a cabo su rehabilitación, se solicitó el cambio de uso de las mismas a apartamentos turísticos.
626 VUT y 39 apartamentos turísticos con 3.697 plazas
Según los últimos datos del registro de la Junta, hasta noviembre de 2025 estaban ya dados de alta en la ciudad un total de 39 apartamentos turísticos -con un total de 765 plazas-, de los que 11 se han dado de alta el pasado año.
Por su parte, las viviendas de uso turístico (VUT) llegan a las 626, con un total de 2.932 plazas en la ciudad, de los que 22 se registraron durante el pasado año. En total, entre VUT y AT suman 3.697 plazas.
Dos distritos alcanzan el 12%
Los expedientes que abordan estas nuevas licencias urbanísticas citan que la zona censal en la que se sitúa el inmueble no supera el número máximo autorizable por la normativa municipal -por lo que no se alcanza el 12% del total de viviendas- para llevar a cabo esta actividad.
Ya hay dos distritos en el Casco Histórico de Toledo que rozan el tope del 12% establecido para limitar la proliferación de pisos turísticos. Uno es desde Cardenal Cisneros hacia Pozo Amargo y el segundo desde el antiguo bar La Catedral hacia Lorenzana.
"Reduce la oferta de vivienda y aumenta los precios"
Este fenómeno, reprocha Lucía Siles, portavoz de Jóvenes Movimiento Sumar Toledo, "reduce la oferta de vivienda y contribuye directamente al aumento de precios para quienes quieren vivir en el Casco Histórico". Además, a esta pérdida de vivienda residencial suma la conversión de edificios en hoteles 'boutique', como los de San Ginés o la Cuesta del Corchete.
"Especialmente grave es el caso de los 11 edificios residenciales de la calle de La Plata que se transformarán en un macrohotel", recuerda también el colectivo político, que reprocha que "el gobierno municipal no está dando respuesta a la necesidad de vivienda asequible, especialmente en régimen de alquiler, en un contexto de competencia directa entre el uso turístico y el residencial".
De su lado, el portavoz de IU, Txema Fernández, advierte de que a las viviendas turísticas que siguen proliferando, "empiezan también a convertirse en alojamientos temporales multitud de locales comerciales del resto de barrios cambiando así la configuración de esas zonas para enfocarla a la única industria que quiere desarrollar el PP y Vox en Toledo", critica.
El Gobierno local, matiza el edil de IU, “no tiene política de vivienda más allá de inflar las cuentas de la Empresa Municipal de la Vivienda encargando informe tras informe que después de casi tres años de gobierno no se ha traducido en ninguna vivienda real”.
También critica Fernández que el Ayuntamiento dé por bueno la creación con fondos públicos de "zulo-viviendas" en conventos cuya renta recaerá sobre el titular del bien que no tendrá límites para el cobro del alquiler, o que las cinco viviendas del Corral de Don Diego se adjudicarán por "un sistema totalmente injusto, el sorteo puro, entre solicitantes con diferencias de rentas abrumadoras".
Edificios en ruina y viviendas vacías
En este baile de cifras, destacan también los datos que apunta el Consorcio sobre el Casco Histórico, donde indica que hay 83 edificios en ruina, 131 edificios vacíos y 23 solares. "Sin embargo, la respuesta institucional vuelve a orientarse hacia el uso turístico", lamenta Sumar.
Movimiento Sumar defiende que las viviendas vacías del Casco deben destinarse prioritariamente a uso residencial, combinando medidas de apoyo a la rehabilitación con penalizaciones fiscales para quienes mantengan inmuebles ociosos. Asimismo, considera urgente paralizar la concesión de nuevas licencias de viviendas turísticas, especialmente aquellas que implican la conversión de edificios completos.
Igualmente, reprocha que el proyecto 'Toledo emerge', auspiciado por Diputación y Ayuntamiento, plantea nuevos usos para edificios públicos abandonados que incluyen un hotel en San Juan de Dios, un restaurante en San Ildefonso y una residencia estudiantil en Alamillos del Tránsito, mientras que el previsto Centro de Día para mayores en el edificio de RNE, en San Cristóbal, continúa sin materializarse.










