El Partido Popular se queda solo durante el pleno de este viernes en el Ayuntamiento de Toledo ante su moción sobre la regularización de inmigrantes. El partido de derechas destacaba que la nueva medida del Gobierno de España "carece de planificación estratégica". Finalmente, la iniciativa no se ha aprobado con 15 votos en contra, incluidos los de sus socios de Gobierno -Vox- después de que rechazaran sus tres enmiendas.
El portavoz del PP, José Manuel Velasco, defendió una política migratoria “ordenada”, advirtiendo de que "dar esperanzas a personas que a lo mejor luego no consiguen esa regularización, frustra". En esa línea, el concejal ha mostrado no estar de acuerdo con Vox al señalar que sus enmiendas “tratan de otra cosa” y que el debate debía centrarse en la gestión de la política migratoria y no en un cambio de modelo más amplio.
Desde Vox, su portavoz, Inés Cañizares, justificó el rechazo a la moción al considerar que se quedaba “a medio camino”. “Estamos de acuerdo en que reconoce una realidad evidente, pero creemos que el planteamiento se queda corto”, afirmó, defendiendo que “cada país tiene derecho a decidir quién entra”. También insistió en que “tratarles con dignidad no es decirles que se salten la ley” y reivindicó que "las normas tienen que ser iguales para todos”.
Una propuesta "nazi-onal" y "destructiva"
El portavoz del Grupo Municipal de Izquierda Unida-Podemos, Txema Fernández, ha catalogado la propuesta del PP de “prioridad ‘nazi-onal’” y que supone “decidir quién tiene derecho o no a una vida digna”. “Su verdadero enemigo no es el inmigrante, sino la persona pobre”, afirmó, acusando al equipo de Gobierno de traer a Toledo una moción que “solo genera odio”.
En la misma línea, la portavoz del PSOE, Noelia de la Cruz, ha calificado la iniciativa de “propuesta destructiva y contraria a los intereses de este país” y criticó el enfoque del PP y Vox. “Hablan con una frialdad que parece que no están hablando de personas”, reprochó, defendiendo que la regularización responde a una realidad social y laboral ya existente. “Hay personas que ya viven aquí y que con su trabajo contribuyen a nuestro país”.
De la Cruz también vinculó la moción con la estrategia política del equipo de Gobierno, preguntándose “qué intención tiene traer aquí esta moción si no es competir con su socio de extrema derecha”, y recordó el respaldo a la regularización por parte de organizaciones empresariales, sindicatos y la Iglesia.
En el turno de réplica, Velasco acusó al PSOE de utilizar este asunto para “hacer política y frentismo”, defendiendo que su propuesta busca evitar “la saturación” de los servicios públicos. “No se reconocen derechos sin recursos ni coordinación”, señaló, insistiendo en que el objetivo es una política migratoria “ordenada” y con garantías.
El resultado de la votación reflejó finalmente no solo el rechazo de los grupos de izquierda, sino también la falta de acuerdo dentro del bloque de la derecha.
La tres enmiendas rechazadas de Vox
Durante la intervención de la concejala de Vox, Inés Cañizares, se han destacado tres enmiendas como propuesta para reforzar aún más la moción del PP sobre la regulación de migrantes.
Pero sus socios de gobierno han decidido rechazar iniciativa como manifestar el rechazo a la política migratoria del Gobierno de España y reprobar la gestión que promueve un modelo inmigratorio de puertas abiertas, efecto llamada y multiculturalismo que está alterando la realidad social, demográfica y cultural de España; instar al Gobierno de España a retirar el Real Decreto de regularización masiva por contribuir a la destrucción del Estado de bienestar, de la seguridad y de la convivencia de los españoles; y por último, exigir al Gobierno de España que inicie los mecanismos necesarios para la repatriación de todos los inmigrantes que se encuentren de forma ilegal en España y establezca la prioridad nacional en el acceso a todas las ayudas sociales, los servicios públicos y programas de vivienda.












