El Pleno del Ayuntamiento de Toledo ha aprobado una moción presentada por el grupo municipal Vox, con una enmienda transaccional del Partido Popular, para prohibir el acceso a los edificios y dependencias municipales de personas que lleven el rostro integralmente oculto, incluyendo prendas como el burka o el niqab.
Se trata de una iniciativa que la formación de extrema derecha ha presentado en ayuntamiento de todo el país, como también ha ocurrido en el de Talavera de la Reina, y que en Toledo ha contado con el rechazo de PSOE e Izquierda Unida, que señala que se trata de una "moción cobarde que no menciona los derechos humanos".
La vicealcaldesa de Toledo y concejala de Vox, Inés Cañizares, ha defendido la moción argumentando que el velo integral no es una simple prenda, sino un símbolo que "borra la identidad visible" y convierte a la mujer en una "presencia anónima". Según Cañizares, el uso de estas vestimentas constituye "un instrumento de opresión" y su normalización en el espacio público supone "aceptar la invisibilidad de la mujer bajo pretextos culturales o religiosos".
Por su parte, el concejal del Partido Popular, José Manuel Velasco, ha justificado su apoyo y la presentación de una enmienda transaccional basándose en principios constitucionales como "la igualdad, la dignidad de las personas" y, muy especialmente, "la seguridad". Velasco ha señalado que la ocultación del rostro plantea "problemas funcionales de identificación" en la administración pública, conforme a la Ley de Procedimiento Administrativo y la ley de protección ciudadana.
"La respuesta debe ser ofrecer recursos y protección, no cerrarle la puerta del Ayuntamiento"
Desde la oposición, el debate ha sido calificado de innecesario y discriminatorio. El portavoz de Izquierda Unida-Podemos, Txema Fernández, ha tildado la moción de "cobarde" por centrarse únicamente en el acceso administrativo a edificios en lugar de defender los derechos humanos en todos los ámbitos de la vida. Fernández ha defendido un laicismo real, recordando su rechazo a instalar símbolos religiosos enlas instituciones, y ha advertido que prohibir el acceso a estas mujeres solo contribuye a expulsarlas de los espacios públicos y dejarlas bajo una mayor coacción de sus verdaderos opresores.
De su lado, la concejala del PSOE Ana Abellán ha cuestionado la relevancia real de la medida, preguntando directamente cuántas mujeres con burka se ven diariamente en Toledo. Para el grupo socialista, la moción utiliza a las mujeres como "campo de batalla cultural" y genera confrontación, por lo que pide tratar el tema con "mucha delicadeza, evitando el racismo y la xenofobia". Abellán ha insistido en que, si una mujer sufre coacción, la respuesta debe ser ofrecer recursos y protección, no "cerrarle la puerta del Ayuntamiento".
Tras el debate, el grupo municipal de Vox ha aceptado la transaccional del Partido Popular, que busca adecuar la medida a un marco normativo nacional que compatibilice los derechos fundamentales con las exigencias de orden público y convivencia. Con esta aprobación, Toledo se suma a otras instituciones que han debatido o implementado regulaciones similares sobre el uso de prendas que cubren totalmente el rostro en espacios administrativos.
Así, al igual que en Talavera de la Reina, donde también se aprobado este viernes la misma moción con los votos de PP y Vox -y el rechazo del PSOE-, no se permitirá el acceso o permanencia en dependencias municipales a personas con prendas que oculten total o parcialmente el rostro.
Quedan excluidos de la aplicación de esta regulación los supuestos debidamente acreditados por razones médicas, motivos de salud pública o exigencias de seguridad laboral. También precisan que la presente regulación no resulta aplicable a la vía pública, no se extiende a símbolos o prendas que no oculten el rostro.
En contra de la regularización de migrantes
Los votos del PP también han contribuido a que Vox haya sacado adelante su moción para paralizar el proceso de regularización de inmigrantes en situación irregular acordado por el Gobierno central. La iniciativa, presentada originalmente por el grupo municipal Vox, salió adelante tras aceptar una enmienda transaccional del Partido Popular, contando con el voto en contra de los grupos de PSOE e IU.
Durante el debate, el portavoz de Vox, Juan Marín, ha vinculado la inmigración irregular con la inseguridad ciudadana, la aparición de "pisos patera" y el aumento de la tensión en el mercado inmobiliario. Sostuvo que la llegada masiva introduce costumbres ajenas a la cultura española, mencionando específicamente a las bandas latinas.
En respuesta, el portavoz de IU-Podemos, Txema Fernández (IU), ha calificado la moción de "clasista" y ha acusado a Vox de generar bulos y odio con la vinculación que hace "sin datos" entre inmigración y delincuencia. En este sentido, ha defendido que los datos del Ministerio del Interior no avalan el vínculo entre migración y delincuencia, señalando que el verdadero problema es la precariedad y la exclusión.
Por su parte, la concejala del PSOE Alicia Escalante ha subrayado que la regularización permitiría sacar a miles de personas de la economía sumergida, obligándolas a cotizar y pagar impuestos, y desmentido que la medida pueda llegar a colapsar el sistema sanitario, que ya es universal en España. "No hablamos de entes abstractos sino de personas que están aquí y trabajan aquí", ha recalcado, al tiempo que ha reprochado a Vox que "se calle cuando se vende pisos a fondos buitres" o "se convierten en pisos turísticos que expulsan a familias de sus barrios".
Finalmente, el portavoz del Partido Popular, José Manuel Velasco, se ha distanciado de las descalificaciones generales hacia los inmigrantes y cree que, mayoritariamente, son "ciudadanos de bien". No obstante, defiende la necesidad de una política migratoria basada en "el control, la seguridad y los retornos" eficaces, proponiendo suprimir subvenciones a organizaciones que promuevan la inmigración irregular para evitar el "efecto llamada".
Mejorar frecuencias del AVE y restaurar la Puerta del Vado y murallas
En otro orden de cosas, la alianza PP y Vox, con el voto en contra de PSOE e IU-Podemos, ha dado luz verde a la moción presentada por el Grupo Municipal Popular para instar al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible a mejorar frecuencias, capacidad y puntualidad en la conexión ferroviaria Madrid-Toledo y la puesta en valor de la estación de Toledo.
En este pleno también ha salido adelante con los votos a favor de Vox, y el voto en contra de PSOE e IU, la moción presentada por el PP para instar al Ministerio de Cultura a iniciar de manera inmediata la restauración y consolidación de la Puerta del Vado y de las murallas en los tramos de los lienzos del Paseo de Recaredo, la calle del Potro y la Ronda de Granadal, para garantizar la seguridad estructural y la preservación patrimonial de Toledo.







