Álvaro de la Paz, periodista natural de Esquivias (Toledo), ha fallecido este martes 25 de agosto a los 40 años de edad. Su marcha deja un gran vacío y un profundo dolor en el periodismo toledano y castellanomanchego.
Formaba parte como redactor de la plantilla de El Español de Castilla-La Mancha desde el pasado año y colaboraba como analista político en la cadena SER, en espacios como El Miradero (tertulia del Hoy por Hoy Toledo) y La Ventana de Castilla-La Mancha.
Con anterioridad, trabajó durante casi una década en La Tribuna de Toledo. Una labor que compaginó con la docencia ejerciendo como profesor de Educación Secundaria en varios centros, entre ellos en el instituto de Illescas, localidad en la que residía junto a su mujer y su hija de tan solo un año de edad.
Doctor en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y máster en Profesorado por la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), Álvaro de la Paz se especializó en información local y económica y era un amante de la estadística, el fútbol o la historia, entre otros muchos temas.
Atento, generoso, cortés y con un afilado sentido del humor, Álvaro ha dejado huella en su paso por el periodismo, donde se ha ganado el cariño, la admiración y el respeto de toda la profesión gracias a su impecable labor, que cumplía con pulcritud y una mirada crítica.
Muestras de dolor
Muchos compañeros y compañeras de profesión han mostrado en mensajes en redes sociales su consternación, destacando su inteligencia, bondad o amabilidad, y la profesionalidad del periodista esquiviano.
También han compartido mensajes de dolor el presidente regional, Emiliano García-Page; el alcalde de Toledo, Carlos Velázquez, o el presidente del PP en la región, Paco Núñez, entre otros cargos institucionales y políticos.
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Sus restos mortales se trasladarán este miércoles al tanatorio de Illescas. Desde ToledoDiario.es trasladamos también nuestras condolencias por la muerte repentina de un querido compañero con el que hemos compartido muchos momentos. Acompañamos en el dolor a su familia y seres queridos y desde esta redacción recordaremos a Álvaro como la gran persona íntegra que fue y como un periodista excepcional.










