Días atrás se denunció que en varios edificios públicos municipales había exceso de goteras, por lo que incluso se llegó a suspender un partido de competición nacional de baloncesto. Se citaron varios lugares donde se producía esta situación. Uno de ellos, era el colegio público Alfonso VI de la ciudad, donde, sobre todo, en el pabellón polideportivo cubierto donde las clases de Educación Física se impartían rodeados de cubos de agua y fregonas para recoger y achicar el agua que se filtraba por el techo y alguna pared.
El Ayuntamiento -organismo de quien depende el mantenimiento de los colegios- rápidamente envío una cuadrilla de obreros y repararon los pabellones del Salto del Caballo y el del barrio de La Legua. Esto ha propiciado una reacción en la comunidad educativa del colegio Alfonso VI, quien se ha dirigido por segunda vez por carta a la concejalía de Obras, Parques y Jardines que preside Loreto Molina Díaz, preguntando si el Ayuntamiento piensa reparar las goteras con la misma celeridad como han hecho en los mencionados pabellones.
Estiman que es "una clara discriminación" hacia un centro que, precisamente este año celebra su cincuentenario y la instalación se construyó en 1994 siendo inaugurada por el entonces ministro de la Presidencia, Alfredo Pérez Rubalcaba.
Después de dar "un margen de confianza" al Consistorio, creen que el colegio y la historia del pabellón "no merecen ese trato discriminatorio". "Más, cuando en el pabellón citado, además del alumnado por la mañana, por la tarde, se realizan numerosas actividades deportivas dependientes del Patronato Deportivo Municipal. Hace unos meses incluso se llegaron a suspender drásticamente las clases como señal de protesta por la situación", advierten.







