
Dos nuevas obras del fondo artístico de la Diputación renuevan el espacio 'Las Estaciones del Arte' en San Clemente durante el invierno / Imagen: Diputación
El Centro Cultural San Clemente acoge una nueva renovación del espacio expositivo 'Las Estaciones del Arte', una iniciativa de la Diputación de Toledo que en cada estación del año presenta dos obras de su fondo artístico.
En esta ocasión, las piezas seleccionadas son la pintura 'Las lijas', de José Luis López Romeral, y la escultura 'La ola', del artista José Carlos Calvo López, según ha informado la Diputación en nota de prensa.
Las obras se exhiben en el hall del Centro Cultural, donde podrán contemplarse durante la estación invernal, contribuyendo a mantener vivo el vínculo entre el patrimonio artístico provincial y los ciudadanos.
El diputado de Cultura de la Diputación, Tomás Arribas, ha asistido a la inauguración, en la que ha felicitado a los artistas por su obra y ha puesto en valor la continuidad de esta iniciativa, destacando que 'Las Estaciones del Arte' permite dar visibilidad al fondo artístico de la institución y reforzar el vínculo entre el patrimonio cultural provincial y los ciudadanos.
En este sentido, Arribas ha señalado que "se trata de una propuesta que acerca el arte contemporáneo a los ciudadanos y permite que las obras del fondo artístico de la Diputación sigan vivas en un espacio abierto y accesible", subrayando además que "este proyecto ofrece una nueva oportunidad para que las piezas vuelvan a ser contempladas en un contexto diferente".
José Luis Pérez Romeral
José Luis López Romeral Natural de San Martín de Montalbán (Toledo), José Luis López Romeral ha conmemorado en 2025 cincuenta años de creación artística (1975-2025).
A través de este recorrido, el artista contempla su trayectoria desde sus primeras etapas de formación hasta las aportaciones realizadas en el ámbito de la pintura.
En su obra conviven dos formas de creación: las naturales y espontáneas, y las propiciadas por encargos o desarrollos específicos destinados a aportar una visión personal a trabajos vinculados a otros artistas y conmemoraciones culturales, como Cervantes, El Greco o Melque.
En estos cincuenta años ha desarrollado un lenguaje propio basado en un realismo mágico u onírico, presente en series como Las Flechas, Las Lijas, Los Astronautas, Las Dulcineas de Melque, El Apostolario o las obras dedicadas al flamenco.
La obra "Las lijas" constituye la mayor aportación del artista a su desarrollo creativo. Se trata de una obra de pequeño formato, pero de gran intensidad emocional y riqueza plástica. Está realizada con pigmentos y lijas de agua, utilizando los dedos, saliva y sangre, alkil y, como pincel, un simple palillo.
La obra representa el mundo que el artista descubrió en la necesidad de crear durante su etapa laboral en una cadena de montaje, como forma de paliar la monotonía de una función necesaria pero alienante para el ser creativo.
José Carlos Calvo López
Por su parte, José Carlos Calvo López, nacido en Toledo, es un artista multidisciplinar que inició su trayectoria en la cerámica creativa e hiperrealista, disciplina a la que se dedicó durante más de veinte años.
Participó en la primera Feria de Artesanía de Castilla-La Mancha (Farcama) hace 45 años, así como en ferias de ámbito nacional e internacional. Desde hace dos décadas trabaja con madera, material que le ofrece la naturaleza en forma de ramas, raíces y palos.
A lo largo de su carrera ha participado en numerosas exposiciones individuales y colectivas, entre las que destacan "El asceta y el caminante", "Antes del verbo" y "Eclosión primaria", trilogía expuesta en el Centro Cultural San Clemente.
También ha formado parte de la X Muestra Internacional de Arte Contemporáneo de Villacañas, y ha realizado exposiciones como 'Conexión de emociones' en la Escuela de Artes de Toledo, 'Materializando emociones' en el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo y la retrospectiva 'Arte y evolución 1974-2024' en el Centro Cultural Alberto Sánchez de Cobisa.
La escultura presentada en esta ocasión, 'La ola', se basa en la observación y la escucha de la forma, en la comunicación y transformación del material en el espacio del taller.
La obra reflexiona sobre la impermanencia de la vida y el cambio constante, fantaseando con la posibilidad del movimiento continuo, la trascendencia, la transformación y la evolución.
A través de la metáfora de la ola, la pieza muestra cómo cada forma es parte inseparable de un todo, una transición entre vida y materia, fuerza y movimiento, que encuentra en el proceso creativo una segunda vida.









