El Ayuntamiento de Toledo va a disponer de un control telemático para poder regular el sonido de las tres terrazas de la Peraleda cuyo uso y explotación se ha autorizado para las tres próximas temporadas de verano.
Así lo ha trasladado el portavoz del Gobierno local de PP y Vox, Juan José Alcalde, que ha dado a conocer que la gestión de las mismas será para las empresas Jadaca Eventos SL por un importe de 72.500 euros; Uno de un Millón SL, por un importe de 61.390 euros; y a Café del Trópico SL, por un importe de 61.100 euros.
Respecto al control remoto, ha señalado que servicios técnicos municipales dispondrán ahora esta herramienta que permite, en tiempo real, bajar el volumen de los decibelios o incluso apagar la música de las terrazas que incumplan la normativa.
De esta forma, explica el portavoz municipal, se evita la necesidad de desplazar permanentemente a una patrulla de la Policía Local para realizar mediciones de sonido antes de actuar en caso de quejas vecinales. Las tres terrazas estarán conectadas a este sistema.
Se cerrará todo el perímetro de las terrazas
Alcalde ha indicado también que el nuevo pliego de condiciones obliga a las empresas adjudicatarias a cerrar todo el perímetro de las terrazas, incluyendo los laterales, mediante la instalación de placas absorbentes de ruido para minimizar el impacto sonoro en las viviendas cercanas.
En este sentido, a preguntas de los medios, ha indicado que según los informes policiales y según "reconocen los vecinos", la instalación de este tipo de placas en la pasada temporada ya han logrado una reducción significativa de las denuncias y una percepción menor del ruido en comparación con años anteriores.
Estas medidas, señala Alcalde, se enmarcan en un plan integral que también contempla la vigilancia de vehículos que emiten música a gran volumen en los alrededores del recinto, los cuales ya han sido sancionados en distintas ocasiones.
El portavoz ha defendido así las medidas que están implementando al ser preguntado por las críticas del grupo municipal de IU-Podemos, que reprocha que se "omita" la regulación de ruidos en la adjudicación de las carpas del Corpus.






