El concejal de Movilidad, Iñaki Jiménez, ha confirmado que, tal adelantó toledodiario.es/, el precio del transporte urbano se incrementará a los no residentes en la ciudad -al no aplicar el descuento del 20% que sufraga el Consistorio- y a quienes no justifiquen que estén empadronados desde el próximo 1 de marzo.
Para mantener las bonificaciones, los usuarios deberán acreditar su empadronamiento, aportando el DNI u otro documento acreditativo y una fotografía tamaño carnet. En el caso de menores de 15 años, que no están obligados a disponer de DNI, se podrá presentar el libro de familia u otra documentación que acredite la edad.
La solicitud podrá realizarse por correo electrónico a la empresa concesionaria del servicio -unauto@gruporuiz.com- o en la oficina física que tiene en la estación de autobuses.
El precio del abono mensual para quienes no estén empadronados será de 27,2 euros en vez de 20,4 y el viaje de la tarjeta verde -el bonobús- será de 0,38 céntimos para los residentes, mientras que los no empadronados verán que su trayecto ha subido a 0,51 céntimos.

Descuento condicionado a la aprobación de la ZBE
Jiménez ha recordado que a finales de diciembre el Gobierno central aprobó la continuidad de las bonificaciones al transporte público, si bien con una modificación en su financiación. Hasta ese momento, el descuento total era del 50 por ciento, de los cuales el Estado aportaba un 30 por ciento y el Ayuntamiento de Toledo un 20 por ciento.
Sin embargo, tras la publicación del Real Decreto de 27 de diciembre, el esquema cambia y el descuento total pasa a ser del 40 por ciento, con una aportación del 20 por ciento por parte del Estado y otro 20 por ciento por parte del Ayuntamiento.
En este sentido, Jiménez ha manifestado que esta medida "debe aplicarse con cautela", ya que está dirigida a ciudades de más de 50.000 habitantes y está condicionada al cumplimiento de determinados requisitos, entre ellos la aprobación y puesta en marcha de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE).
En este sentido, ha recordado que la ordenanza de ZBE fue rechazada por el resto de grupos políticos -PSOE, Vox e IU-, siendo aprobada únicamente por el Partido Popular. "Nos podrá gustar más o menos, pero se trata de una normativa europea, refrendada por los Estados miembros y de obligado cumplimiento", ha señalado.
Por ello, ha advertido de que no contar con una ZBE puede suponer la pérdida del 20 por ciento de financiación estatal, lo que obligaría al Ayuntamiento a asumir un coste adicional de en torno a 666.000 euros anuales si quiere mantener el 20% de descuento que aporta el Estado, que se sumarían a los aproximadamente 550.000 euros que ya aporta el Consistorio.
Por este motivo, el Ayuntamiento ha decidido no aplicar el 20 por ciento de bonificación municipal a los usuarios no empadronados, con el objetivo de "garantizar la estabilidad financiera y evitar riesgos innecesarios para las cuentas públicas". "Nuestro compromiso es velar por el bienestar y la movilidad de los vecinos que contribuyen con sus impuestos a las arcas municipales”, ha subrayado.
Una medida "recaudatoria" para el PSOE municipal
Por su parte, la portavoz del Grupo Municipal Socialista, Noelia de la Cruz, asegura que le parece una medida "recaudatoria" del Ayuntamiento. "Este anuncio, a mí me hubiese gustado que primero hubiera pasado por la comisión de movilidad correspondiente", ha manifestado de la Cruz que, también ha destacado "no recordar" cuando se convocó la última.
"Es fundamental para hablar de qué va a pasar con la zona de bajas emisiones y la posibilidad de perder 5 millones de euros en la ciudad de Toledo, y que gracias a ese dinero estaba prevista la compra de varios autobuses eléctricos", ha destacado la portavoz socialista.














