'Resiste España', la Inteligencia Artificial como aliada y dos cruces simbólicas: la de Santiago y San Andrés. Así lucen las pegatinas que decoran algunas de las calles de Toledo, con el objetivo de convocar este miércoles, 2 de septiembre, a la ciudadanía en "defensa" y "apoyo" al pueblo ceutí.
Desde hace un mes, Ceuta sufre una crisis humanitaria después de que cerca de 50.000 personas nadaran hasta la ciudad autónoma desde Marruecos de manera ilegal. Esta se ha considerado la mayor entrada desde la crisis de 2021, provocando a su vez que grupos neonazis como Núcleo Nacional (NN) y agitadores ultras, como Vito Quiles, se desplazaran a la zona para pedir "la expulsión a los invasores".
Este ambiente se ha visto reforzado en los últimos días en otras ciudades del país y la capital regional de Castilla-La Mancha es ejemplo de ello. Después de que la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) anunciara una concentración de "apoyo" a Ceuta, se han dejado ver por Toledo pegatinas con simbología cercana a movimientos de extrema derecha y que se explica a través de la historia.
Dos cruces: dos emblemas de guerra
La cruz de Santiago y la cruz de San Andrés forman parte de una tradición histórica española estrechamente relacionada con la religión y el ámbito militar y, en su interpretación contemporánea, también han sido incorporadas a la simbología de movimientos nacionalistas e identitarios.
La de San Andrés es uno de los símbolos tradicionalmente vinculados a los Tercios españoles. Su característica forma de aspa no solo aparece en numerosas representaciones militares sino que también fue utilizada por la Inquisición española en los sambenitos que debían portar públicamente las personas condenadas por sus tribunales.
La cruz roja funcionaba así como un elemento de identificación y señalamiento público. La persona condenada debía llevarla sobre sus ropas, haciendo visible ante los demás la condena recibida.
Su presencia en la cartelería actual no permite concluir por sí sola qué intención tiene quien la utiliza. Sí permite, en cambio, recordar que se trata de un símbolo con una historia mucho más compleja que la de una simple representación de "lo español".
La de Santiago tiene un recorrido algo "más complejo". La figura del apóstol fue representada originalmente como peregrino, con su cayado y la concha asociada al Camino de Santiago. Sin embargo, durante la Edad Media se produjo una transformación de su iconografía hasta convertirlo también en un personaje guerrero.
Santiago Matamoros pasó a representar la intervención sobrenatural del apóstol en la lucha de los cristianos contra los musulmanes. La tradición se vinculó posteriormente al relato de la llamada Reconquista y adquirió una especial fuerza después de la conquista de Granada. El historiador Francisco Márquez Villanueva estudió precisamente la evolución de esta figura y la transformación de Santiago de peregrino en guerrero.
La iconografía no terminó ahí. Durante la conquista de América, la imagen del apóstol a caballo también fue utilizada en representaciones de la lucha contra los pueblos indígenas, dando lugar a la figura de Santiago Mataindios.
Toledo conserva además un ejemplo de esta iconografía. En la Catedral, la capilla dedicada a Santiago alberga una representación del apóstol como guerrero, sobre cuerpos de musulmanes.
Es una transformación significativa: el apóstol peregrino termina convertido en una figura militar asociada a la defensa de una comunidad frente a un supuesto enemigo religioso.

'Resiste España', el movimiento "cívico" y un Alcázar de IA
Otro de los detalles que aparecen en esta cartelería distribuida por las calles del Casco Histórico de Toledo es el movimiento que recibe el nombre de 'Resiste España'.
No es un organismo oficial ni una entidad pública del Estado, sino un movimiento "cívico" y colectivo de carácter privado que se presenta como "apolítico y apartidista".
Su actividad y su simbología, sin embargo, han estado vinculadas a una estética marcadamente nacionalista y de inspiración castrense. Según recogió elDiario.es en 2020, algunos de sus impulsores se encontraban en la órbita de Vox y el movimiento organizaba concentraciones protagonizadas por corredores con una estética militar, banderas españolas y mensajes en defensa de la unidad de España.
El Alcázar, uno de los elementos más significativos de la ciudad, también aparece en el pequeño folio. La distribución de las torres y algunos de sus elementos arquitectónicos no se corresponden con su aspecto real y apuntan a una recreación mediante inteligencia artificial.
Una concentración sin respaldo institucional unánime
Al margen de la simbología y la exaltación de carácter "extremo", la convocatoria oficial ha tenido críticas por parte del Gobierno central acusando a la FEMP -que está bajo la dirección de María José García-Pelayo, alcaldesa por el PP en Jerez de la Frontera- de "instrumentalizar las instituciones".
Concretamente, en Toledo, Izquierda Unida-Podemos no secundará la concentración junto al Ayuntamiento y ha recordado este martes que lo que se necesitan son "refuerzos y un escudo social, pero no solamente para las personas que viven en Ceuta, sino también para las personas migrantes que han llegado buscando ayuda y buscando un nuevo futuro".
Mientras muchos ceutíes piden de manera civilizada más recursos, y redes humanitarias, como Cruz Roja, intentan "calmar" las aguas y llevar a numerosas personas desamparadas en las playas de Ceuta un ápice de humanidad, la realidad deja ver un movimiento paralelo: el de la exaltación de una patria extrema.















