Hace apenas un siglo que la puerta de entrada principal a la ciudad, la Puerta de Bisagra, fue objeto de debate para mejorar la movilidad en una zona en la que confluían por un mismo acceso carros, coches, animales o peatones, lo que generaba un tráfico muy elevado.
Fue a principios de la década de 1920 se planteó la idea de derrumbar parte del muro a ambos lados de la puerta para tener una entrada y una salida. Sin embargo, no fue hasta 1935 cuando el proyecto, con un presupuesto inicial de 200.000 pesetas, pudo hacerse realidad. Conllevó la demolición de viviendas y dio como resultado la rotonda más monumental de Toledo.
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Este vídeo es obra de Irene Criado, guía profesional de Toledo detoledodetodalavida.com







