Miguel, un cardielejo enamorado de la música y la cultura, siempre intentó acercar a su pueblo de apenas 400 habitantes, situado en la comarca de la Sierra de San Vicente, el rock. Comenzó a organizar conciertos en directo en el Taranbanas, el antiguo bar que regentaba y, además, se trasladaba habitualmente a Talavera, a Toledo o a Madrid para disfrutar de conciertos en directo.
Es aquí donde Chacho -como todos le llamaban, como todos le conocen- empieza a crear grandes vínculos de amistad con bandas de música. ¿Su sueño? Organizar un festival de música en Cardiel de los Montes.
Este sueño hoy lo cumplen por él sus vecinos, amigos y familiares. En 2021 Miguel fallecía de manera repentina a los 52 y cuatro años después su pueblo ha creado la asociación ChachoRock.
Toledodiario.es ha hablado con el presidente y hermano de Chacho, José Medina. En la entrevista se destaca la figura de Chacho, los objetivos de la asociación y los obstáculos burocráticos que tiene que esquivar una organización cultural en un pequeño pueblo de 406 habitantes.
Pregunta: ¿Cómo y por qué nace la asociación cultural ChachoRock?
Respuesta: ChachoRock toma el nombre del apodo de Miguel Medina, mi hermano. Sus amigos del pueblo le llamaban ‘Chacho’. Miguel murió en 2021, en un proceso que duró muy pocos días. Su muerte provocó un gran impacto, tanto en el pueblo como en la familia. Y lo cierto es que él es el origen de todo lo que queremos hacer en ChachoRock.
Miguel era un grandísimo aficionado a la música. Le gustaba todo, especialmente el rock. Dos años después de su muerte, en 2023, organizamos un festival en su memoria al que asistieron 500 personas. Vinieron grupos de Talavera, de Toledo, de Madrid… y todo el día tuvimos en nuestra memoria a Miguel. Fue muy bonito.
Ahí nos dimos cuenta de que había algo más que la música en el ambiente. Estaba Miguel, su amistad y sobre todo el cariño tan profundo que él nos dio y que toda su familia y sus amigos le profesaban. Fue un día lleno de emociones.
Al día siguiente, decidimos crear una asociación para regularizar los festivales, hacerlos periódicos. Miguel era un enamorado de la música, pero también de la cultura. Y eso vamos a hacer: actividades culturales y de recuperación de tradiciones, para convertir a Cardiel en referente cultural.
¿Quiénes formáis parte del proyecto y qué os une más allá de la música?
El proyecto lo pusimos inicialmente en marcha unas pocas personas. Yo y unos cuantos amigos. Con la formalización de la asociación, ya tenemos una directiva compuesta por 14 personas, unidas por la música y las ganas de dotar a Cardiel de actividades culturales.
La primera la tendremos el día 17 de enero, con motivo de San Sebastián, uno de los patronos del pueblo. En esta fecha vamos a recuperar la tradicional ‘cencerrada’, ya perdida. Y con eso arrancará formalmente ChachoRock.
¿Por qué era importante constituirse como asociación y no quedarse en una iniciativa puntual?
Queremos darle continuidad en el tiempo a todas las actividades que hagamos. Queremos que esas actividades sean periódicas. Y queremos que sean perdurables. Por eso nos teníamos que constituir en asociación, para poder recurrir a los socios y socias.
¿Qué objetivos tenéis?
El objetivo es la cultura, con mayúsculas. Todo lo que tenga interés cultural va a ser objeto de la asociación. La naturaleza, la música, la recuperación de tradiciones… No vamos a desechar nada de antemano.
Queremos, incluso, desarrollar actividades para los más jóvenes, para que Cardiel sea atractivo para ellos y no tengan que salir del pueblo a pasarlo bien.
¿Qué papel juega la música?
Muchísimo. Es el eje central. Y queremos que así siga siendo. La música une y elimina diferencias. En la música no hay extremos, no hay fakenews, no hay ataques.
Y vamos a utilizarla como vehículo para convertir nuestro pueblo en un referente cultural y en polo de atracción para las gentes de la comarca.
¿Cómo ha sido la respuesta del pueblo ante el nacimiento de ChachoRock?
Estamos muy contentos con la respuesta. En apenas tres semanas ya hemos superado el centenar de socios. Y eso, en un pueblo pequeño, es un logro.
Y más aún teniendo en cuenta que no hemos celebrado todavía ninguna actividad. La gente está respondiendo con ilusión.
¿Qué dificultades tiene poner en marcha una asociación cultural en un municipio pequeño?
El proyecto se encuentra con dificultades, está claro. Pero estamos seguros de que las vamos a superar. Queremos diseñar líneas de actividad que nos permitan entablar relaciones fluidas con las administraciones, con otras asociaciones de la comarca y con empresas, para poder financiar todo lo que queremos hacer durante todo el año.
Y estamos en ello. Hemos tardado dos años en crear la asociación por problemas burocráticos, pero ya es una realidad.
¿Qué impacto puede llegar a tener ChachoRock para el pueblo? ¿Cómo os gustaría que evolucionara en los próximos años?
El impacto de una asociación que aspira a tener como socios a todos los habitantes del pueblo -hay 406 según el último padrón registrado en 2024- puede ser muy grande.
Y más aún teniendo en cuenta que queremos organizar actividades de acceso público con carácter mensual, de forma periódica y que tengan largo recorrido. Y algo así puede tener un beneficio indudable para la economía local y comarcal.
¿Creéis que la cultura puede ayudar a frenar la despoblación?
La cultura crea riqueza, porque atrae gente interesada en todas las actividades que se organizan en torno a ella. Más que frenar la despoblación, aspiramos a que la gente venga a Cardiel, nos visite, nos conozca y quiera seguir viniendo. Y eso, en sí mismo, ya es motor de generación de riqueza.
¿Qué le diríais a alguien de Toledo capital o de fuera de la provincia que aún no conoce ChachoRock?
Que vengan a Cardiel, que nos conozcan… que se animen a vivir cualquiera de nuestras actividades. Que vengan al festival, que será a finales de septiembre… que se ilusionen con nosotros, que se lo pasen bien, que disfruten de la música y de la cultura….
Eso era exactamente lo que hacía Miguel y lo que más le gustaría que siguiéramos haciendo: disfrutar con la música, la cultura y en Cardiel, en un entorno muy bonito en la Sierra de San Vicente junto al río Alberche.











