Las trabajadoras y trabajadores de la Sala de Coordinación del Servicio de Urgencias y Emergencias 112 de Castilla-La Mancha, con sede en Toledo, han vuelto a verse “desbordados por un volumen de llamadas inasumible”, en lo que el sindicato CCOO ha calificado de “nuevo episodio de colapso que no es excepcional” y que atribuyen de forma directa a “una falta de planificación estructural” y también a la “inacción reiterada” de la Consejería de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital.
Según el sindicato, a pesar de que las alertas meteorológicas y los escenarios de riesgo estaban “perfectamente previstos”, el servicio “ha tenido que afrontar nuevamente la emergencia sin refuerzos suficientes” y con “los mismos recursos mínimos de siempre, trasladando toda la presión a una plantilla exhausta y sin capacidad real para absorber picos de demanda”.
CCOO sostiene que “el colapso no es imprevisible” pero sí lo es que la consejería competente y la Dirección General de Protección Ciudadana “sigan sin escuchar ni asumir responsabilidades”, según denuncian desde el Comité de Empresa del Servicio 112.
"Años" de una situación que "se agrava" con alertas extraordinarias
En este sentido, abunda el sindicato, el personal “lleva años alertando” de que la sala “funciona al límite” de manera “permanente”, con llamadas en espera y llamadas perdidas de forma habitual, y que esta situación “se agrava de forma crítica cuando se activan alertas o emergencias extraordinarias”.
Lamentan que las advertencias trasladadas a la Administración regional sigan sin traducirse en medidas efectivas. Desde el Comité de Empresa se señala directamente a la Consejería de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital y a la Dirección General de Protección Ciudadana, responsables del servicio, “por no ejercer una planificación adecuada, no exigir refuerzos reales y no garantizar un dimensionamiento acorde a la carga real de trabajo, pese a disponer de información previa sobre los riesgos”.
Ayer mismo, tras la reunión mantenida por el grupo de trabajo creado por el Gobierno de Castilla-La Mancha ante las inclemencias derivadas de la borrasca Leonardo, el consejero Juan Antonio Ruiz Molina restó importancia al efecto del episodio en la comunidad autónoma. “Yo creo que el termómetro más importante son las llamadas que nos llegan al 112 de incidencias sobre las personas y tengo que decir que son muy reducidas”, aseguró.







