El turismo se ha convertido en el mejor aliado para algunos en la ciudad de Toledo pero también trae consigo consecuencias negativas, especialmente para las personas que viven en su Casco Histórico. Varios vecinos de la ciudad comenzaron a protestar el pasado mes de noviembre por la pronta inauguración de la navidad.
La ciudad de las tres culturas encendía el alumbrado navideño un mes antes del comienzo de las fiestas -el 21 de noviembre-. Hecho que motivó a los propios vecinos y vecinas a salir a la calle y con el que el propio alcalde de Toledo, Carlos Velázquez, ha reconocido no sentirse cómodo. "Pero esto no fue ningún capricho, es algo que pidieron los comerciantes".
Este viernes, tres días después de las ya terminadas navidades, vuelven las protestas. Los vecinos y vecinas se congregan en la Plaza de las Cuatro Calles a partir de las 19:00 horas para para volver a pedir un reparto de actividades por otros barrios que ayude a desinflar la presión que se da en los principales ejes turísticos.
No obstante Velázquez, ha vuelto a recurrir a la idea de que detrás de estas movilizaciones hay realmente otros intereses, como políticos e ideológicos. "Hay cuestiones que son, evidentemente, de carácter político e ideológico. Porque hemos tenido reuniones, se les está escuchando y estamos dando pasos".
Velázquez ha recalcado la recién llegada de la nueva ordenanza de turismo y que incluye limitaciones de grupos a 30 personas en espacios como la calle Hombre de Palo, la plaza del Consistorio o el pasaje de Balaguer, así como la prohibición de megáfonos y la obligatoriedad de usar auriculares en grupos numerosos.
También ha vuelto ha destacar varias de las conversaciones que ha mantenido con numerosos vecinos y vecinas. "Les comuniqué que entendía perfectamente que estén cansados con esta situación, que estén molestos con las complicaciones que tiene vivir en esta parte de la ciudad".
El alcalde insiste en las numerosas medidas que se están llevando a cabo para solventar esta situación pero, también defiende que el Casco Histórico es donde "pasa todo". "El Corpus y la Semana Santa se viven en esta parte de la ciudad, no podemos trasladar este tipo de festividades a otras localizaciones".
"El Casco es nuestra joya y entiendo que la gente quiera venir. Como lo hago yo y muchas otras familias que no residen aquí. Y eso tiene que seguir siendo así". Velázquez ha confirmado que para ello seguirán escuchando a "todo el mundo" y seguirán "poniendo en marcha" medidas para tratar de hacer más factible la convivencia en la ciudad.












