
Protestas vecinales por el turismo en Navidad/ Imagen: Itziar Machicado
Este sábado, vecinos del Casco Histórico de Toledo volvieron a salir a la calle por tercera vez consecutiva para protestar por el turismo "masivo" que sufre la ciudad en festividades como la Navidad. Al grito de "¡turista, cuidado, te quedas atascado!", medio centenar de personas reivindicaron, una vez más, garantías de acceso a viviendas y garajes o diversificar las actividades navideñas en otros barrios.
No obstante, el alcalde, Carlos Velázquez, a parte de dudar de esta cifra -"no llegaron a 50 personas"-, cree que detrás de esto hay intereses electoralistas. "Hay muchas personas conocidas que políticamente han tenido responsabilidades de gobierno en este ayuntamiento y se han caracterizado por no poner en marcha ninguna medida cuando se gobernaba para tratar de hacer más fácil la convivencia entre turistas y vecinos".
El alcalde, que no ha querido pronunciar sus nombres, no entiende el motivo de estas protestas cuando es "ahora" que se están tomando medidas. "Les estamos escuchando. Yo, personalmente, he estado reunido con los vecinos de la calle Hombre de Palo, que es donde surge este problema".
Velázquez, que ha recalcado sentir empatía por los vecinos, ha enumerado algunas de las medidas que su equipo de gobierno está llevando a cabo. Entre ellas ha destacado la ordenanza de regulación turística, que entrará en vigor el próximo mes de enero, en la que se reducirán los grupos a un máximo 30 personas en la calle Hombre de Palo, la plaza del Consistorio y el pasaje de Balaguer.
Los vecinos piden soluciones
Después de que Toledo adelantara una semana el encendido de su alumbrado navideño el pasado 21 de noviembre, vecinos y las vecinas del Casco Histórico de Toledo, y de otras zonas de la ciudad, han protestado, primero en las Cuatro Calles y después en Zocodover, por los inconvenientes que les genera la gran afluencia de personas durante estos días en determinados espacios del barrio.
Algunas de las personas que viven en estas zonas aseguran vivir un "colapso" a pocos metros de la puerta de sus casas y estos hechos parecen también desencadenarse fuera del Casco. “Gente del entorno de la plaza de Toros empieza a aparcar fuera", afirma una vecina que asegura esta misma situación se repetía en el también cercano barrio de Santa Teresa.
Por su parte, la Federación de Asociaciones Vecinales de Toledo, 'El Ciudadano', señala que el Ayuntamiento de Toledo "puede y debe planificar las fiestas, actos y actividades utilizando como criterio sostenible no incrementar los problemas contra la calidad de vida cotidiana del vecindario".
"Los casos de notable saturación peatonal de vías públicas del Casco Histórico que antes sobrevenían dos o tres veces al año en fiestas muy señaladas, en la actualidad no sólo están presentes en la gran mayoría de los 365 días del año, sino que además aumentan todavía más en fiestas que alargan su duración casi cada año", lamentan.
"Triplicar el número de visitantes en poco tiempo concentrados en un barrio medieval de plazuelas pequeñas y estrechas calles, hacen más que razonable las peticiones del vecindario más afectado por el fenómeno del turismo masivo, reclamando seguridad, movilidad y accesibilidad y solicitando alternativas eficaces contra la extraordinaria multiplicación de la saturación peatonal que sufren varias vías públicas de aforo muy limitado", añade El Ciudadano.









