La comunidad educativa del CEIP Gregorio Marañón de Toledo atraviesa un grave conflicto de convivencia que ha llevado a familias del tercer curso de Primaria a suspender la asistencia de sus hijos a las aulas por cuarto día consecutivo.
La decisión la han tomado tras la reunión informativa que han mantenido con representantes de la Administración educativa y del propio centro para abordar lo que sostienen que podría tratarse de una situación de "violencia escolar grave".
En un escrito dirigido al mencionado servicio de la Delegación Provincial de Educación la semana pasada, las familias señalan que el conflicto se centra en la conducta de un niño cuyas acciones han generado "un clima de miedo e indefensión".
"No ha habido acuerdo. Continuamos con el movimiento hasta conseguir seguridad en las aulas", trasladan padres y madres del alumnado, que consideran insuficiente la propuesta realizada por el servicio de Inspección Educativa para intervenir en lo que denominan como una "compleja situación de convivencia".
"Los menores sufren agresiones físicas reiteradas en el aula, recreo y servicio de comedor", aseveran representantes familiares, que indican que estas situaciones se vienen repitiendo desde hace años y que las medidas que se han adoptado no han logrado resolver el problema.
Esta situación, añaden, no solo afecta al alumnado. También hay personal docente que ha sufrido agresiones físicas y verbales, lo que también ha generado bajas médicas recurrentes, llegando a registrarse hasta varios tutores distintos en un mismo curso escolar.
Entre las consecuencias, afirman que se están produciendo "graves efectos negativos en el conjunto del alumnado" a nivel académico, social, psicológico y emocional. Por todo ello, han tomado la decisión de no regresar a las aulas hasta que se garantice "un entorno seguro" para la comunidad educativa y se aplique de manera efectiva la Ley Orgánica de Protección Integral a la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia (LOPIVI).
La Administración apunta a un acuerdo para el regreso a las aulas desmentido por las familias
Tras la reunión mantenida, después de que se hiciese pública la denuncia de los familiares y no llevasen a sus hijos al colegio ni el pasado jueves ni el viernes, la Delegación Provincial de Educación ha remitido un comunicado en el que afirma ser consciente y compartir "la preocupación" de las familias.
Asegura que el Servicio de Inspección Educativa se trasladó al centro los días 15 y 16 de enero para analizar la situación in situ y explica que la situación afecta a "un estudiante menor de edad que requiere de la máxima prudencia y reserva a la hora de informar públicamente sobre la misma".
Informan también de la reunión mantenida este lunes con las familias y la dirección del centro, en la que apuntan que se comunicaron las medidas a adoptar, que incluyen la revisión de apoyos, el incremento de la vigilancia y un programa de acompañamiento y asesoramiento interno.
En el escrito indican que desde la Administración Educativa se está trabajando también en colaboración con los Servicios Sociales y sanitarios al objeto de poder atender las necesidades del alumnado y mejorar la convivencia en el aula y en el centro educativo.
En el comunicado, apuntan igualmente que se convoca, con carácter extraordinario, a la Comisión de Convivencia del Consejo Escolar para informar detalladamente de lo acontecido y comunicar las medidas urgentes a adoptar. Sin embargo, familiares del alumnado niegan que se haya hecho efectiva la convocatoria.
De la misma manera también desmienten el acuerdo que la Delegación indica que se había alcanzado al finalizar la reunión para el regreso a las aulas de todo el alumnado ya que no consideraban satisfactorias las actuaciones propuestas.
Por su parte, la consejera de Bienestar Social, Bárbara García Torijano, a preguntas de los medios, ha apelado a la profesionalidad de los equipos docentes y psicólogos, recordando que los comportamientos de los menores son "corregibles" y que debe garantizarse tanto la protección de las víctimas como el derecho del alumno implicado a recibir una "segunda oportunidad".
Representantes familiares tachan de "decepcionante" la reunión mantenida
De su lado, representantes de las familias califican la reunión de "totalmente decepcionante y triste", denunciando "una profunda falta de empatía" por parte de la Administración.
Según indican, el programa de acompañamiento y seguimiento propuesto al centro "carece de nombre claro, indicadores de evaluación, temporalización o recursos adicionales". "Se han basado en decir que vamos a tomar soluciones, pero las medidas son las mismas", lamentan.
Así, han decidido prolongar la ausencia del alumnado en las aula que, además de las clases de tercero, se ha extendido también a otros cursos por "solidaridad". Esperarán al menos hasta el jueves, cuando tienen prevista otra reunión con representantes de la Delegación Provincial de Educación, para intentar encontrar soluciones "reales, eficaces y sostenidas" a esta compleja situación.










