La modificación del Reglamento Orgánico del Pleno, impulsada por el equipo de Gobierno de PP y Vox en el Ayuntamiento de Toledo, ha entrado en fase de información pública tras su aprobación inicial en la sesión ordinaria celebrada el pasado 29 de mayo.
Entre las modificaciones previstas figura la reducción de 10 a 5 minutos del tiempo de intervención de las entidades ciudadanas declaradas de "utilidad pública municipal" durante las sesiones plenarias. El acuerdo, aprobado en el punto décimo del orden del día, permanecerá durante treinta días en exposición pública para que ciudadanos y entidades puedan presentar reclamaciones o alegaciones.
Según recoge el anuncio firmado por el concejal delegado de Presidencia, Transparencia y Buen Gobierno, José Manuel Velasco, el expediente podrá consultarse en la Secretaría General del Pleno. En caso de no presentarse reclamaciones durante el periodo establecido, el acuerdo quedará definitivamente aprobado.
La reforma ha suscitado críticas tanto de los grupos de la oposición como del movimiento vecinal, que consideran que algunos de los cambios planteados suponen un recorte de la participación ciudadana y un "mayor control del debate político municipal".
Una medida que la Federación Local de Asociaciones Vecinales de Toledo ha calificado como un "claro retroceso democrático". La federación considera que limitar el tiempo de intervención de las asociaciones y entidades sociales "reduce" su capacidad para trasladar al Pleno problemas, propuestas y reivindicaciones relacionadas con los barrios y la vida cotidiana de la ciudad.
"Reducir nuestra voz a la mitad es un mensaje político muy claro: molesta la participación cuando es crítica, incómoda o exige responsabilidades", sostienen.
Las asociaciones vecinales rechazan que la medida pueda considerarse un mero ajuste técnico y advierten de que abre la puerta a nuevas restricciones de la participación ciudadana. Por ello, reclaman al Ayuntamiento que rectifique y defienden que "la democracia se fortalece escuchando más a la ciudadanía, no silenciándola".
PSOE: "Velázquez quiere controlar el debate"
Las críticas también han llegado desde el Grupo Municipal Socialista. Su portavoz, Noelia de la Cruz, denunció durante la Comisión de Transparencia que la reforma responde al interés del alcalde, Carlos Velázquez, por "modificar" el funcionamiento del Debate sobre el Estado del Municipio "para ser él quien cierre la sesión".
Según el PSOE, la iniciativa llega después de las críticas recibidas por el regidor en el último debate municipal y busca "coartar la participación y controlar el debate político". De la Cruz sostuvo que el alcalde pretende alterar unas reglas que hasta ahora permitían cerrar el debate al grupo mayoritario de la Corporación, independientemente de quién gobernara.
Los socialistas también reprochan a Velázquez "haber incumplido de forma reiterada" el reglamento vigente al no convocar el Debate sobre el Estado del Municipio dentro del primer semestre del año. "Lo que pretende el alcalde es tener debates controlados. No le gusta que le contradigan ni que salgan a la luz sus mentiras", afirmó la portavoz socialista.
IU también denuncia exclusiones y recortes en la participación
Por su parte, el concejal de Izquierda Unida, Txema Fernández, ha criticado lo que considera un cambio de criterio del PP respecto a etapas anteriores, recordando que cuando estaba en la oposición apoyó que los debates de mociones y proposiciones fueran cerrados por los grupos proponentes y no por el equipo de Gobierno.
Fernández también ha cuestionado que el nuevo reglamento limite la participación en los plenos a personas empadronadas en Toledo, después de que PP y Vox rechazaran una enmienda de IU que pretendía permitir la intervención de colectivos afectados por cuestiones relacionadas con la ciudad aunque residan fuera de ella.
Como ejemplo, citó a las camareras de piso organizadas en el colectivo de Las Kellys, a quienes anteriormente se les negó intervenir en una sesión plenaria pese a estar vinculadas a uno de los sectores económicos más importantes de la ciudad. Asimismo, lamentó que el reglamento deje fuera de la participación directa a organizaciones sindicales como CCOO, UGT, CSIF, STE o STAS.
Para el edil de IU, estas decisiones forman parte de una política de "recortes en la participación" desarrollada por el Gobierno municipal durante la legislatura y reflejan una concepción restrictiva de la implicación ciudadana en los asuntos públicos.
La modificación del Reglamento Orgánico del Pleno continúa ahora su tramitación administrativa con el periodo de exposición pública abierto para la presentación de alegaciones antes de su aprobación definitiva.












