ARBA Toledo ha presentado un escrito formal ante la Consejería de Desarrollo Sostenible para denunciar los "destrozos" en la vegetación y en el suelo que afirma que están provocando las obras que se han comenzado a ejecutar recientemente en el Valle.
La asociación solicita la revisión de "los daños" y la paralización de los trabajos hasta que estén revisados los trabajos ya realizados y la supervisión de las labores por parte de los técnicos de la Junta y los agentes medioambientales.
Además, apunta que va a convocar la próxima semana una concentración de protesta en el entorno del Valle por la manera en que se está ejecutando este polémico proyecto que el Ayuntamiento modificó eliminando algunas de las instalaciones previstas tras el rechazo que generó.
Según la organización, la ejecución de los trabajos está incumpliendo los compromisos de protección ambiental adquiridos. Afirma que se está priorizando "la rapidez" de finalización de este proyecto frente a la conservación del patrimonio natural.
El proyecto de 'conexión de la movilidad con la otra ribera del río entre el Valle y el parque de Polvorines', adjudicado a la empresa Proimancha Ingeniería y Construcción SL por un importe de 485.491,93 euros, está cofinanciado con fondos europeos y tiene establecido un plazo de ejecución prevista de cuatro meses.
Uso de maquinaria pesada y nuevos senderos
En este sentido, ARBA apunta que "las obras, que deben estar concluidas para el mes de junio, están siendo ejecutadas mediante labores agresivas de acondicionamiento de senderos, a pesar de que el Ayuntamiento de Toledo se comprometió públicamente a no utilizar maquinaria pesada y limitarse al desbroce manual".
Sin embargo, la realidad sobre el terreno muestra un escenario muy distinto según la asociación, que apunta que se están eliminando los primeros estratos del suelo y destruyendo la cobertura vegetal mediante el uso de maquinaria de gran tonelaje para abrir nuevos trazados en lugar de adecuarse a los caminos ya existentes.
Especialmente preocupante para ARBA es el tramo comprendido entre el mirador del Hospital del Valle y el Parador, donde se ha optado por meter maquinaria "monte abajo" y abrir "un trazado nuevo".
Esta intervención, según apunta ARBA en el escrito registrado en la Consejería, está afectando "gravemente a un ecosistema de bosque mediterráneo y vegetación predesértica, protegida por la Ley 9/99 de Conservación de la Naturaleza de Castilla-La Mancha por ser considerada un hábitat prioritario".
Reprocha que no se está teniendo cuidado con especies de flora de interés especial como las ephedras, orquídeas, narcisos, encinas y cornicabras, ni se está respetando el conjunto geológico del entorno, catalogado como Lugar de Interés Geológico (LIG) por el IGME.
"Nuestros espacios verdes y nuestro patrimonio natural merecen más respeto y un compromiso real", han declarado desde la asociación, recordando su lema: 'El Valle no se vende, el Valle se defiende'.
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Modificación del proyecto
El Ayuntamiento modificó el proyecto previsto, señalando que se eliminarían elementos como la fuente de chorros que contemplaba o las balizas lumínicas nocturnas. Según recoge el acuerdo por el que se regula esta modificación, "como consecuencia de circunstancias surgidas durante el desarrollo de los trabajos y de una definición más precisa de las necesidades funcionales de la actuación".
En concreto, apunta a la "incorporación de actuaciones complementarias necesarias para garantizar la correcta conexión peatonal y ciclista entre ambas riberas, así como a la "ejecución de elementos adicionales de urbanización, señalización o instalaciones no contemplados inicialmente".


















