La Asociación por la Recuperación de los Bosques Autóctonos (ARBA) Toledo ha denunciado varias actuaciones en proyectos llevados a cabo en el medio natural de la capital regional que habrían causado "daños" en la ribera del Tajo, arbolado o espacios protegidos.
En concreto, advierte de que "bajo el pretexto de un proyecto de restauración de riberas", en Huerta del Rey, una empresa de jardinería ha llevado a cabo "talas de álamos, eliminación del sotobosque y erradicación de carrizo (especie autóctona clave en el ecosistema fluvial) al no saber diferenciarlo de la caña (especie invasora)".
Asimismo, lamenta que, "en nombre de la restauración ecológica, dañaron el mejor tarayal de la ciudad (hábitat protegido por la legislación autonómica) para instalar un embarcadero de piraguas". "Se sacrificó un enclave de alto valor ecológico protegido por ley para introducir infraestructuras recreativas", añade sobre una de las actuaciones incluidas en el proyecto 'Renace Tajo'.
De otro lado, apunta que en las actuaciones previstas en el parque de Polvorines para desarrollar el proyecto de Ciudad del Cine, a la asociación le prometieron "diálogo y participación". Sin embargo, reprocha, "la realidad es todo lo contrario".

"Empezaron todas las labores sin avisarnos, dañaron arbolado, levantaron completamente el suelo y arrasaron la vegetación hasta seis metros a ambos lados de los caminos. No fue una intervención puntual ni técnica; fue una transformación agresiva e injustificada del entorno", señala ARBA Toledo.
Por otra parte, lamenta también que en otro proyecto en Vía Tarpeya, en el Polígono, "repitieron el mismo patrón: obras ejecutadas sin consulta ciudadana, ampliación de caminos y alteración del medio natural sin transparencia, criterio técnico, ni participación pública".
Concentración por un proyecto en el Valle
"Todas estas actuaciones se han presentado bajo el paraguas de la 'sostenibilidad', y ahora pretenden que respaldemos el proyecto de conectividad 'sostenible' del Valle. Un proyecto que contempla ensanchar caminos (como ya hicieron en Vía Tarpeya), instalar gradas, una plaza de 30 metros, introducir hormigón, bancos, iluminación y papeleras en un entorno con vegetación rupícola no nitrófila, también protegida por la Ley 9/1999 de Conservación de la Naturaleza de Castilla-La Mancha", advierte el colectivo.
"Llamar sostenible a la urbanización progresiva en pro de generar una atracción turística a costa de nuestra naturaleza, es una operación de maquillaje verde que no podemos aceptar. Nos oponemos, y lo haremos siempre que se intente imponer un modelo de intervención que ignora la legislación ambiental, la participación ciudadana y el valor ecológico real de nuestro entorno. El Valle es patrimonio común, no un espacio disponible para experimentos urbanísticos disfrazados de ecología", reprocha sobre la actuación prevista por el Ayuntamiento.
Por ello, han convocado una concentración ciudadana el próximo sábado, 21 de febrero a las 10.30 horas en la plaza del Ayuntamiento, bajo el lema 'El Valle no se vende, el Valle se defiende'. "Nuestro Valle no es un decorado, un parque temático ni un negocio más del qué sacar partido, es nuestro patrimonio natural y lo queremos así, con sus veredas estrechas, su estado natural, su vegetación, su fauna y su identidad", apunta ARBA Toledo sobre este proyecto que está actualmente en licitación.
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