Toledo y varios municipios de la provincia necesita al menos 1.700 árboles más. Es la estimación que realiza Ecologistas en Acción a partir de los resultados del mapeo ciudadano 'Aquí falta un árbol - Ecomapa 2026', una iniciativa que durante este fin de semana ha recorrido calles de Toledo y otros municipios de la provincia para localizar los puntos en los que falta arbolado o los ejemplares existentes presentan problemas.
En total, el trabajo desarrollado en Toledo, Torrijos, Esquivias, Recas y Yuncos ha permitido registrar 1.294 alcorques con deficiencias. La capital concentra la mayor parte de los registros y, según la organización, la cifra podría ser todavía mayor, ya que el muestreo apenas ha alcanzado el 60% del municipio.
La estimación de 1.700 árboles que sería necesario reponer en Toledo parte precisamente de extrapolar los datos obtenidos al conjunto del casco urbano. Hay zonas que no han podido ser recorridas de forma intensiva durante los dos días de trabajo, entre ellas los polígonos residencial e industrial de Santa María de Benquerencia o el barrio de Azucaica.
El mapa, por tanto, no pretende ser todavía un inventario definitivo, sino una primera radiografía ciudadana de las carencias del arbolado urbano.
Una iniciativa ciudadana para reclamar más sombra
En Toledo, alrededor de una veintena de personas han participado en la recogida de datos, junto a integrantes de colectivos vecinales y ambientales como las asociaciones de La Cava y El Tajo, Ecologistas en Acción Toledo, Germen Torrijos y ARBA Toledo.
Para Roberto Oliveros, de Ecologistas en Acción, el trabajo realizado no debe interpretarse como un ataque a los ayuntamientos. Al contrario, explica que la intención es "poner a disposición de las administraciones información contrastada y ofrecer colaboración para identificar los problemas y buscar soluciones".
La organización considera que la participación ciudadana demuestra además que existe una preocupación creciente por la presencia de vegetación en los municipios, especialmente ante episodios de temperaturas elevadas.
Y es que, más allá de contar árboles, el objetivo de la iniciativa es reclamar ciudades con más sombra, más suelo permeable y mayor biodiversidad para hacer frente al efecto isla de calor.

44.882 alcorques vacíos en todo el país
El diagnóstico realizado a escala estatal muestra la dimensión del problema. Las 2.145 personas que han participado en la iniciativa han localizado 148.000 puntos negros en 315 municipios durante un solo fin de semana.
De ellos, 44.882 son alcorques vacíos o cegados, es decir, espacios en los que debería haber un árbol pero que actualmente están vacíos o han sido cubiertos con pavimento.
Otros 27.116 corresponden a alcorques con tocones o árboles secos, mientras que 76.164 son los denominados ‘alcorques asfixiantes’. En este último grupo se incluyen aquellos árboles cuyo espacio de tierra está sellado con hormigón o resinas, así como los que disponen de un hueco tan reducido que el propio tronco llega a ocuparlo prácticamente por completo.
Los datos pueden consultarse municipio a municipio en el Ecomapa elaborado por las organizaciones promotoras.
No solo plantar árboles
Ecologistas en Acción defiende que la renaturalización urbana no puede limitarse a reponer los ejemplares que faltan. También considera necesario conservar los árboles existentes y permitir una mayor presencia de vegetación arbustiva y herbácea.
La organización señala como problemas el exceso de pavimentación y determinadas prácticas de mantenimiento, como las podas severas o el uso generalizado de desbrozadoras, que a su juicio reducen la capacidad de los espacios urbanos para convertirse en refugios frente al calor.
En los próximos días se completará el trabajo de campo en aquellas zonas que no pudieron ser analizadas durante el fin de semana. Después, las organizaciones trasladarán los resultados a los ayuntamientos para reclamar medidas concretas.
En el caso de Toledo, Ecologistas en Acción plantea además solicitar al Consistorio la convocatoria de un Consejo Local de Medio Ambiente monográfico sobre arbolado y renaturalización urbana.
La movilización ciudadana tendrá así una segunda parte en los despachos: convertir los puntos señalados en el mapa en actuaciones concretas para conseguir una ciudad con más árboles y, sobre todo, más sombra.

















