Aparcar gratis en Toledo cada vez se está convirtiendo más en una gymkana. Al menos en la zona céntrica colindante al Casco Histórico, esa en la que puedes librarte de quemar el embrague o tirar del freno de mano para estacionar en cuesta.
Los toledanos y toledanas, locales y provinciales, salen con sus vehículos rezando a San Cucufato, atándolo metafóricamente para encontrar un hueco como cuando viajas al Polígono y quieres aparcar gratis en la zona del Hospital Universitario, lo que se traduce en misión casi imposible.
Sin embargo, esto no va del Polígono, al menos todavía.
Cuando el parking de Safont se transformó en un lugar ‘privado’, aquel en el que una voz robótica te pedía que “esperases el cierre de la barrera” y luego ni siquiera reconocía tu matrícula por llevar una letra provincial delante de los números, no esperábamos que el único resquicio libre de las garras recaudatorias del Ayuntamiento también fuese a desaparecer. Aunque en este caso no lo hará para transformarse en algo de lo que sacar un beneficio, al menos de forma directa.
El Consistorio ha decidido que transformará este pequeño espacio de tierra que veis en la imagen en “una zona ajardinada” y que tiene como objetivo “ofrecer una imagen más cuidada y agradable tanto para los vecinos de Toledo como para quienes visitan la ciudad”.
Aquí no se van a poner barreras, ni cámaras, ni siquiera cajeros o líneas rosas. Al menos será una zona ‘verde’ y no magenta.
Cuando he leído la noticia, al igual que hace Carrie Bradshaw en su columna en el The New York Observer, no he podido evitar preguntarme, ¿y si se trata de una estrategia para quitar el único y minúsculo retazo de aparcamiento gratuito que está cerca de un aparcamiento que antes era gratuito y que ahora vale 40 céntimos la hora?
La excusa de ofrecer una imagen más cuidada y agradable también podrían emplearla en otro tipo de cosas, ¿no? Como nuestras queridas escaleras mecánicas del remonte de Safont, que en pocos minutos nos llevan cómodamente hasta Zocodover y tristemente son parecidas a los pimientos de Padrón, a veces funcionan y a veces no. Algo que no ocurrió durante la temporada navideña, porque fueron reparadas a la velocidad de la luz y durante esa época se averiaron muy pocos días.
Adiós al gorrilla, adiós al parkour
Al igual que pasó con el parking de Safont con su zona magenta, tendremos que decir adiós a emblemáticas figuras que habían desaparecido parcialmente.
Otra vez se llevarán al gorrilla que cada mañana coloca su taburete improvisado entre los bolardos y, aunque no queda ni un mísero hueco en ese espacio terregoso, él te invita a que lo intentes. Quien la sigue la consigue, suelen decir. Él, que con su chaleco reflectante ve un mundo lleno de posibilidades ahora tendrá que buscarse otro pasatiempo.

Con esta actuación también arrebatarán a los toledanos y toledanas -locales y provinciales- la posibilidad de hacer parkour, afanando con su vehículo con un único propósito: aparcar gratis de manera céntrica.
Con estos ojitos marrones he visto a gente hacer verdaderas acrobacias y virguerías con sus cochecitos, sin importar lo alto que estén los bordillos, los espacios estrechos que existan entre los árboles o que incluso, la zona baja de este aparcamiento improvisado esté fangosa y llena de profundos charcos. Y no solo entran allí coches altos, también algún que otro Clio, Mini Cooper o incluso autocaravanas. Todo sea por aparcar gratis.
Que también es verdad que en un año que llevo trabajando en Toledo nunca he encontrado hueco en este espacio de tierra, solo en la zona baja, ese gran socavón que muchos días está encharcado, pero en el que mi Seat Ibiza palidece de terror solo con verlo. Él no se atreve y yo tampoco.
En definitiva, no soy quien para decir que no adecenten zonas verdes. Bienvenidas sean siempre. Pero parece que en la ciudad de Toledo lo poquito que es gratis tiene que dejar de serlo.
No está de más recordar que los 13 corazoncitos trabajadores que solicitamos el pasado diciembre el descuento del 50% para aparcar más barato en la zona magenta de Safont seguimos esperando. Ah, eso sí, han retirado el Alfa Romeo que llevaba ocupando una plaza desde la pasada primavera. Allá donde estés, te echaremos de menos.







