La Guardia Civil ha detectado 26 infracciones administrativas tras inspeccionar de forma simultánea 12 establecimientos dedicados a la compra y tratamiento de metales y residuos, conocidos como chatarrerías, en diferentes localidades de la comarca de La Sagra.
Las actuaciones se han desarrollado en el marco de la Operación de Alto Impacto CERES 2.0, coordinada por la Comandancia de Toledo con la participación de la Unidad de Protección de la Naturaleza (UPRONA) y la Inspección de Trabajo y Seguridad Social (ITSS) de Toledo.
El dispositivo tenía como objetivo comprobar que estos establecimientos cumplen con la normativa vigente y detectar posibles irregularidades relacionadas con la gestión de residuos, el medio ambiente y la normativa laboral, además de prevenir actividades ilícitas.
17 infracciones medioambientales
Del total de infracciones detectadas, 17 están relacionadas con la normativa medioambiental, mientras que otras cinco corresponden a la Ley de Seguridad Vial y tres a la normativa laboral. También se ha detectado una infracción relacionada con la normativa de protección de datos.
Durante las inspecciones, los agentes aprehendieron 37 kilos de cable de cobre que, tras las comprobaciones realizadas, resultó proceder de un robo.
Además, en uno de los establecimientos inspeccionados fueron localizados varios motores y cajas de cambios. La Guardia Civil realizó una cata sobre estos elementos en coordinación con el Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico (GIAT) Central para tratar de determinar su procedencia.
La Operación CERES 2.0 forma parte de los dispositivos desarrollados por la Comandancia de Toledo para prevenir y detectar posibles actividades ilícitas y verificar el cumplimiento de la normativa en establecimientos dedicados a la gestión y tratamiento de metales y residuos.












